Un hotel de 5 habitaciones
Lilian Delfín, la llama “Second Home”, pero es mucho más que eso. Ella, le alquila a su padre, el escultor y artista peruano, Víctor Delfín, una parte de su casa, y allí mismo a hecho su “Bed & Breakfast”. La casona, poseedora de una belleza casi mística, fue construida a comienzos del siglo pasado; y en un área, el artista tiene su taller. Víctor Delfín, con sus 80 años sigue tan activo – o quizás aún más – como muchos somos a los 40, y su mente sigue creando constantemente, tanto que a sus propios hijos les cuesta trabajo mantener el ritmo del artista.
Lilian Delfín, es la anfitriona. Ella misma recibe a sus huéspedes y les hace el tour de la casa. La vista es, simplemente, espectacular; con amplias habitaciones en las que se respira,- además de la cercana brisa marina- el arte en cada rincón; puesto que las pinturas de su reconocido dueño, están en la sala, en los dormitorios y hasta en los baños. Es decir, no hay paredes sin arte. A “Second Home”, no se le puede llamar hotel, ya que sólo cuenta con 5 habitaciones; sin embargo, el confort de cada recámara, con su propio pedazo de mar al otro lado de la ventana, no tiene nada que envidiarle a un hotel de 5 estrellas. Empero, lógicamente, que si a media noche te provoca una hamburguesa o un lomo saltado, olvídate; ya que no hay “room service”, por lo que tendrías que salir a alguno de los excelentes restaurantes que están a “walking distance”.
Lo que sí hay, -y no tiene ningún hotel 5 estrellas- es una cocina con un comedor que es el punto de reunión de sus huéspedes en la mañana. El desayuno es continental y si los alojados lo desean, inclusive, pueden usar la cocina y prepararse algo ellos mismos. Lilian, nos comenta que en esta acogedora cocina, en las frías mañanas de invierno, algunas veces, sus huéspedes se han quedado tomando desayuno ¡Hasta las 2 de la tarde!…y le creemos. Imagínense una fría mañana barranquina, en una acogedora cocina tomando desayuno con 8 personas más de diferentes partes del mundo. ¡¡¡Están tan a gusto que no les provoca salir!!!
Por lo pequeño del “hotel”, la relación de la anfitriona con sus convidados, es bastante estrecha; y ella, con los dos años que tiene en su “Bed & Breakfast”, ya sabe exactamente cuáles son sus huéspedes preferidos. Para ella, los europeos y norteamericanos son ideales, porque saben exactamente lo que es un “Bed & Breakfast”; también nos dice que su local es “gay friendly”, pero no “kids friendly”; ya que definitivamente, estaría muy alterada viendo correr a niños por todos los salones de la casa. En su hotel, a veces puede coincidir una pareja de norteamericanos jubilados de 70 años, otra de europeos de 25, una gay neoyorquina y una pareja española en sus 40’s. Es decir, llegan de todas las edades. A veces, también recibe parejas en las que por ejemplo, el novio extranjero, está conociendo el país de su enamorada peruana y no se puede quedar en la casa de los papás de ella, ya que éstos, – tradicionales aún - no los dejarían dormir juntos.
Todas las habitaciones tienen conexión de Internet, y pronto estarán instalando “wireless”; pero la idea es que la gente que va a “SecondHome”, se relaje y no esté estresada conectada con el día a día de sus trabajos o responsabilidades.
Así, cuando le preguntamos si ya estaba “booked”, para mayo o noviembre, meses donde Lima, será sede de dos cumbres importantísimas que traerán a los Jefes de Estados de decenas de países y sus respectivas comitivas; -lo que ha creado una escasez impresionante de habitaciones, tanto que el gobierno peruano está acomodando algunos cuarteles de las fuerzas armadas para poder hospedar a los miles de extranjeros que vendrán- Lilian, nos dijo que lo le interesaba que se hospeden en su “Bed & Breakfast”, funcionarios estresados que vienen a Lima a trabajar. “Este lugar es para descansar, y no para trabajar”, nos asegura.
Así, como transportados a un mundo en el que el stress cotidiano se quedó detrás de la puerta, Lilian, nos muestra el taller de su padre; allí recibe una llamada y segundos después, el escultor está en el teléfono, por lo que a pesar de estar a nuestro lado, no pudimos hablar con él; en eso, pasa por allí su hermano Mauricio, que nos saluda con una amplia sonrisa y unos pasos después, entramos a una habitación en la que encontramos retratos gigantes, tanto de su padre como de Mauricio y los otros hermanos a los que no tenemos el gusto de conocer. El ambiente es más que familiar.
Terminamos el tour y nos despedimos de Lilian, con las ganas de que la próxima visita no sea sólo para recorrer los cuartos, los talleres, los salones y gozar de exquisita vista del mar barranquino; sino también, para quedarnos en los cuartos, levantarnos en Barranco, tomar desayuno en su cocina, bañarnos en la piscina, tomar un vinito o una copa de champagne, en la terraza mientras miramos el sunset; ir a caminar por el Puente de los Suspiros, comer en Chala o Maximiliano, -restaurantes de primera en el corazón del Barranco- y luego, regresar caminando a la casa de Delfín; a tu “Second Home”.
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