| El peruano del mes
Su nombre es Javier, Javier Neciosup para ser más exactos. Como solemos preguntar en Perú: “¿Les “suena” el apellido?” A medida que lean este artículo sabrán de quién se trata.
Este peruano notable fue traído a Las Vegas cuando apenas tenía seis meses, lo que quiere decir que no debe recordar tan memorable suceso. Años después del arribo, la familia se mudó a Los Angeles, luego a San Antonio, a Texas y finalmente a Maryland. Javier estudió en todos los estados en los que vivió, y cuando llegó la hora de elegir una universidad, optó por la Universidad de Maryland, en College Park. Allí se graduó con dos especialidades, un BS en contabilidad y otro en “Negocios Internacionales”.
En los estudios le fue muy bien, aunque para ser sinceros no escogió la carrera que su corazón dictaminaba. Todos sabemos que a la hora de elegir una profesión, pensamos en relación a una estabilidad económica, eso nadie lo puede negar. Sin embargo nuestras aficiones, esas pasiones que nos generan amor, apego y sufrimiento cuando no les hacemos caso, en algún momento salen a la luz, de una u otra manera. En el caso de Javier su pasión, a la que catalogó simplemente como “hobbie” es la música, fascinación que forma parte de su médula ósea, de su ADN. Javier es hijo nada menos que de uno de los jazzistas peruanos más reconocidos en el mundo : Alex Acuña.
Después de graduarse de la “Universidad de Maryland”, Javier obtuvo su primer trabajo en IBM. Tres años después decidió mudarse a Miami donde trabajó para el “Discovery Channel” en el departamento de Programación. Poco tiempo después su espíritu emprendedor lo motivó a seguir buscando su sitio, su lugar. Por ello cambió de rubro para probar suerte en el mundo del internet. Para ubicar mejor la historia, señalamos que cuando incursionó en Internet, Javier era un típico joven con ilusiones de fines de la década de los ´90. Como recordarán durante esa época, decenas de jóvenes talentos probaron suerte en el negocio de Internet con el objetivo claro de ser parte de una industria que recién nacía y que tenía un futuro prometedor. Nuestro peruano del mes trabajó unos años en “El Sitio”, luego en otra compañía de Internet, hasta que finalmente regresó al mundo de la televisión.
Hay un dicho que dicen que : “se besan muchos sapos antes de encontrar al príncipe” y es algo que cualquiera lo puede comprobar, tanto en las relaciones sentimentales como en lo referente al mundo laboral. Javier no se sentía a gusto trabajando en aquel canal de TV, y un día llegó a la conclusión de que definitivamente NO le gustaba lo que hacía. ¿Cómo se dio cuenta de esto? Una mañana fue consciente de que tenía que hacer enormes esfuerzos para levantarse y que tenía que hacer malabares para auto motivarse y así ir a trabajar. Se tomó unos minutos más y de pronto sintió como que caía un telón, como si se corrieran unas cortinas. Decidió dar un vuelco radical a su vida.
Su jefe se quedó perplejo cuando Javier renunció de buenas a primeras comentándole que pensaba dedicarse a lo que en serio lo apasionaba : la música. Empacó sus “chulpas” como diríamos en el argot limeño y se mudó a Los Angeles, la capital mundial del entretenimiento.
Empezó a trabajar con su padre, el peruano Alex Acuña, uno de los persucionistas más importantes del mundo (dicho sea de paso, nominado para el “Grammy”). Poco tiempo después el dúo padre / hijo lanza el primer disco de la serie “Hijos del Sol”. Solo entonces Javier comprendió que cuando uno hace lo que le gusta, tiene en sus manos el poder de tener una visión más sincera y clara de la vida. Uno se da cuenta de muchas cosas que antes estaban veladas. Al margen de sentir que descubría su mundo interior mientras lo brindaba a los demás en forma de música, Javier también se dio cuenta de que el talento de los artistas peruanos más reconocidos, podía ser aprovechado y sobretodo difundido “extra muros” de la comunidad peruana. Sin duda la música es universal y el talento pulveriza las fronteras. Pensó que sería buena idea trabajar con artistas peruanos talentosos y prestigiosos. Javier también fue consciente de que podía aprovechar los contactos en el mundo del espectáculo que había establecido en Los Angeles, Miami y New York, así como los contactos con músicos peruanos. Fue así como Javier comenzó a trabajar con artistas peruanos de la talla de Eva Ayllon y GianMarco. En el 2003, fue nombrado representante de Eva Ayllón y desde esa fecha ha trabajado incesantemente para difundir la música de esta gran cantante peruana entre la comunidad latinoamericana y norteamericana.
Javier ha logrado el trabajo ideal. Combina la pasión con el marketing. Es decir su pasión la música, algo que ahora conoce y practica, es asumida desde un punto de vista de negocio. En poco tiempo ha aprendido de marketing y ahora domina el “management”, asegurándose del posicionamiento de sus artistas para lograr la difusión de su (nuestra) música. Javier considera que hay un vacío actualmente en el mundo de la música mundial, un vacío que la música afro-peruana asegura llenará. ¿No suena mal no? Además, Javier ha entendido que no solamente el “talento” asegura el éxito en el mundo del espectáculo. Más bien lo importante es el enfoque y la perseverancia que el artista debe asumir, pero que solo algunos logran. Javier considera que hay muchos elementos que requiere un artista para “cruzar” fronteras y lograr el éxito en otros mercados. Uno de ellos es conocer la industria. Como dicen los marketeros todo el “paquete” DEBE de ser atractivo. Para muchos peruanos es suficiente relacionar nuestra música con recuerdos de peñas y noches interminables cantando y bailando. Pero es necesario crecer, incluso en lo que a ideas se refiere. El hecho de ver a nuestras figuras, en teatros llenos, aclamados por audiencias que a veces ni siquiera hablan español, es maravilloso, algo que a cualquier peruano lo llena de orgullo.
Javier ahora esta convencido de que no hay nada mejor como trabajar en lo que a uno lo apasiona. Por eso entre sus planes futuros intentará satisfacer otra de sus pasiones, la comida. Quién sabe, tal vez pronto abra un restaurant en Los Ángeles, o tal vez cree un DVD con música y comida.
Javier, muchas felicitaciones y que sigan los éxitos !!!
Plato Favorito de Javier: Rocoto Relleno
Signo: Leo
Edad: 31 Años
Estado Civil: Soltero y Disponible
Corrección de redacción : Marianne Blanco Dejardin
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