Peruanos en los Rincones del Mundo
Un fin de semana en....Kuwait
Por Carol Peyón
La sensación de estar viajando a otro planeta comenzó para mí
desde el vuelo de Dubai a Kuwait, particularmente desde que vi las letras de
las señales del avión en árabe y cuando para mi sorpresa, me
di cuenta de que era ¡La única mujer en el avión!
Al llegar a Kuwait, miré por la ventana y me encontré un cielo
de un color gris amarronado, "Sand storm madam", dijo alguien por ahí.
Tragué saliva y pensé ¡Dios lo que me espera! En fin, a lo
hecho pecho, total, ya estaba allí; pero fue en el aeropuerto cuando sentí
la pegada de estar en un país totalmente árabe. Dubai es el Miami de
la península Arábiga y nosotros éramos los únicos
occidentales; es fácil imaginarse que éramos los bichos raros
del lugar, a donde íbamos todos nos miraban con un descaro absoluto que
llegaba a incomodar. En las calles, la mayoría eran hombres, todos se veían
igualitos y los policías parecían de guerra, era casi imposible verlos sin
sentir miedo: Con sus botas a lo militar, barbita y pucho en mano, tiraban
nuestras maletas como si fuéramos cualquier cosa; yo, calladita
nomás pensé: “Recoge tus cosas y sigue tu camino, ¡Qué
miedo!”.
En migraciones habían 2 colas -quería tomar fotos pero no me atreví- una era
para mujeres tapadas, por que las meten a un cuartito de "identity" en donde
les sacan el velo para verles la cara. ¡Por fin salimos del aeropuerto!, y
entramos a un verdadero horno ¡40 grados, y aún no es verano! Al
borde del shock, yo no me despegaba de Claudio, pero no lo tocaba, "
Acá no reina nada el estar de la mano, sólo, quédate a
mi lado".
Esta ciudad no es nada bonita, es bien sin gracia. Es dura, gris y rígida,
hasta el mar es triste, lleno de buques gigantes para sacar petróleo.
Recuerdo que un día me fui a ver el atardecer al malecón, pero me
había olvidado que acá el sol se oculta por el otro lado, no vi ni
medio sunset; es rarísimo ver un sunset sin sol. El mar se veía gris con los
buques a lo lejos, parecía una escena del Señor de los anillos cuando se
iban a la ciudad de los Orcos; además,
no hay mucho por hacer.
El fin de semana nos fuimos a un resort que está un poco alejado de
la ciudad de Kuwait, bien al estilo Kuwaití y por cierto en la playa. Al
llegar parecía que llegábamos a una base militar más que a un
resort, habían 2 tanques en la puerta y como 5 militares con trajes
camuflados; por que como en verdad no hay otra cosa que hacer y el turismo
prácticamente no existe, no les interesa que venga gente extranjera a
este país, ni nada. Acá no existe el alcohol; es decir, ninguna
bebida alcohólica ¡¡¡Cero!!!, ni en hoteles, ni en restaurantes, ni
en ninguna parte. No te puedes tomar un vinito, una chelita en la playa, ni
un champagne, ni un baylis, ni siquiera un Amaretto, y...¡Ni que decir un
pisquito! No existen las discotecas, no pubs, ni bares, ... ¡No existe la
vida nocturna!...
Los chibolos y la gente en general no tienen idea lo que es irse de juerga,
estar “zampado” o “tener resaca”; para ellos, su juerga es salir a comer, a
pasear, tomar helado y café. Hay varios sitios tipo Larcomar pero
más grandes y modernos, también existen Malls, llenos de tiendas
carísimas -imposible hacer shopping-, de cafetines, restaurantes y cosas
así. Un jueves, que es como el viernes de Lima, nos fuimos a uno de
éstos y no saben la cantidad de gente que había; para esto, los
hombres acá ¡Caminan de la mano!, pero hombre y mujer de la mano
¡¡¡No!!!, no se puede, así sea tu esposa. Además, sólo pueden
un hombre y una mujer caminar juntos, si son esposos ¡Nada más!, y
los hombres y las mujeres paran separados, no se veían grupos mixtos, de
ninguna edad. Y las vestimentas, de lo más raras, ¡Todas las mujeres
se maquillan alucinante!, pero se visten rarísimo, sobre todo las más
jóvenes que no se tienen que tapar, “todavía” -no sé a
qué edad empiezan a taparse-; por ejemplo, nos les pueden ver los
brazos, ni los hombros, ni las piernas, claro, y eso que estamos ya entrando
al verano. Yo estaba con un BVD de tiritas, y un jean y...¡¡¡Me sentía
“calata”!!!
Estábamos en un restaurante cuando llegó una niña como de 3
años y ¡¡Me dio un lapo en el hombro!! y gritó alguna palabra en
árabe; vino su mamá corriendo y a resondrones se la
llevó toda avergonzada, pidió disculpas y se
fue..jajaja....¡Inmediatamente Claudio me tapó con su casaca!
@Club: Carol Peyón después de este viaje volvió a Lima para
casarse con Claudio Querol y ya están nuevamente viviendo en Dubai.
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