| "Cuerazos" Peruanos
Lima. Un grupo Pro-Derechos Humanos de Lima, organizó una
protesta al frente de las tiendas Ripley y Saga Falabella, en el
corazón de San Isidro, para protestar por el supuesto racismo en sus
campañas publicitarias. Sólo hace falta mirar algunos de los
catálogos y spots televisivos, lanzados por dichas tiendas por el
Día de la Madre, para que resulte evidente la preferencia por usar
modelos de raza blanca y/o ascendencia europea, en un país con una
diversidad de razas y con una mayoría predominantemente mestiza. Wilfredo
Ardito, uno de los responsables de la protesta, nos comentó que su
organización, APRODE, ha premiado a Ripley y a Saga Falabella, como
las dos compañías del año más discriminatorias del Perú. Las
agencias de publicidad de estos almacenes de capital chileno, contratan a
modelos argentinas, como si no pudieran encontrar belleza representativa de
nuestras razas.
Los organizadores nos comentaron que se han
reunido, inclusive, con la agencia de publicidad Leo Burnett, para expresar
su preocupación por el continuo “racismo publicitario”, que de alguna
u otra manera, se refleja en sus campañas, y que de alguna manera, perjudica
la auto-estima de nuestra raza, al vender “glamour”, “éxito” y
“belleza”, concentrado en un tipo de persona de raza caucásica.
Los manifestantes tenían polos en los que podían leerse frases
como, “Basta de Racismo” y “El Racismo ya fue ya”, mientras que posaban ante
las cámaras frente a los anuncios publicitarios.
Hace unos años, una campaña publicitaria para Goodyear, trascendió
nuestras fronteras por su connotación racista. En dicha publicidad,
un afro-peruano decidía que las llantas de Goodyear, eran más
fuertes y resistentes que sus labios. Las protestas no se hicieron esperar y
la oficina corporativa en EEUU, tuvo que tomar cartas en el asunto,
despidiendo a los ejecutivos de marketing responsables, y también a
la agencia de publicidad.
Los organizadores, finalmente, no pidieron un boicott a dichos almacenes,
sino que se enmienden para la próxima campaña del Día del
Padre, y que su publicidad no sólo refleje “Padres” de raza blanca y
caucásica, sino nuestra realidad y raza.
Luego de la manifestación, entramos a las tiendas de Saga Falabella y
Ripley, donde pudimos constatar que la mayoría de sus clientes eran
como es nuestro país, mestizos. Sólo falta ahora, que las
agencias de publicidad en el Perú dejen de creer en el arcaico concepto “aspiracional”;
es decir, que el “cholo” o “mestizo”, aspira a ser “blanco”.
Redacción: Lúa Garma Jauregui
@Club:
Si tienes comentarios sobre esta columna, escribir a
opiniones@clubdeperuanos.com.
|