Rusia - Parte II

A la mañana siguiente, me desperté con el sonido irritante del  teléfono. Mi compañero de vuelo me llamó a las 8:30 am temiendo que lo deje solo por el día –nada funciona en esta ciudad– me dijo. Yo ya conocía esa canción. Él bajó a la recepción del hotel para  intentar hacer una reservación de un tour a la ciudad. Hubo un pequeño problema, la agencia no abría hasta las 10 am.  El tour empezaba recién a las 10:30 am. Con poco tiempo de por medio, era difícil saber si podríamos tomar ese tour. Me alegré de haber empezado temprano, ya que esto parecía que tomaría más tiempo de lo pensado.

Esperé pacientemente en el lobby del hotel, tomando un café delicioso (de 10 dólares) para despertarme. Solo con el precio se me abrieron los ojos, pero mi mente seguía nublada. Cité a mis compañeros a las 10 am en el lobby, para partir de inmediato, si es que era necesario. Exactamente a las 10 am la recepcionista del hotel logró comunicarse con la agencia de tours, ellos nos aseguraron que había espacio para nosotros. ¡Bravo! Nos pidieron que nos acercáramos a la agencia de inmediato. ¡¡¿¿Qué??!! ¿No nos vienen a recoger al hotel como en otras ciudades? ¿En esta ciudad con nombres de calles que nadie entiende? Esto promete ser una aventura o una pesadilla. No sabía si llegaríamos a tiempo...

Salimos, literalmente, corriendo por las calles, con mapa en mano y con 15 minutos para llegar. Parecíamos un equipo del programa "La Carrera Increíble". Tratamos de seguir las direcciones del mapa hasta que llegamos a la calle, de acuerdo al mapa, pero que en realidad, no existía. ¡Fantástico! Sabíamos que estábamos cerca, pero no por dónde seguir. Nos acercamos a tres personas, un policía, un guardia de seguridad, y una mujer.  Ellos nos dieron direcciones opuestas, como si temieran decirnos que realmente, no entienden lo que pedimos. Por fin, con una suerte increíble, llegamos al edificio. La agencia se encontraba en el sótano y no había aviso alguno con el nombre del lugar por ninguna parte. Llegamos a ciegas, y me pregunté cómo llegan los otros turistas a este lugar. ¿Que tipo de agencia de turismo no pone avisos afuera, para los turistas?

Los guías nos explicaron que no se puede poner carteles en la calle, y menos en Ingles. En éste punto nos re-encontramos con Tatiana, nuestra guía turística del día. Una maestra de voz monótona y de una flojera tan particular que no volteaba la cabeza en la dirección de lo que describía. “El edificio gris de la derecha..." ella seguía mirando al frente y, bueno…todos los edificios son grises. Por lo menos paseábamos en carro por la ciudad.

Durante el tour vimos el río Moscú desde ambos lados, el Red Square, el sepulcro de Lenin, la hermosa iglesia de colores de San Basil y el Kremlin por fuera. También visitamos la famosa Universidad de Moscú, donde supuestamente estudió Gorbachov. Paramos por el parque que rodeaba la universidad, y nos asomamos por los balcones de "Sparrow Hill", el punto más alto de la ciudad. En el camino de regreso Tatiana nos indicó, nuevamente sin voltear la cabeza, dónde quedaba el famoso Hotel Kempisnki –donde se quedo Michael Jackson y Whitney Houston, según ella– y la Iglesia del Cristo Redentor que fue destruida por Stalin en la época comunista. La iglesia fue reconstruida de forma idéntica en los años 90.

Lo más curioso del tour, en mi opinión, fue un edificio casi a las  orillas del rio Moscú, al frente del Kremlin, donde vivían las personas más importantes de la época de Stalin. El edificio fue construido con paredes dobles para escuchar y grabar todas las conversaciones de sus habitantes en la supuesta privacidad de sus hogares. ¡Qué maquiavélico! Obviamente la mayoría de estos personajes terminaron en Siberia. Stalin llegó a eliminar casi el 75% de sus líderes militares durante su régimen. Le pregunté a Tatiana si aún tenían las paredes dobles en ese edificio y si había la posibilidades de que todavía el gobierno espíe. "Esperemos que no, ¿no?", respondió. Una razón más para no sonreír.

Al final de mi tour me quedó algo de tiempo para caminar por una avenida peatonal muy antigua, la Avenida Arbat. Ambos lados de ésta avenida tiene edificios de estilo Art Noveau y Art Deco, en la parte peatonal habían artistas vendiendo pinturas y cuadros para turistas. En ésta avenida también descubrí varios negocios de especialidades Rusas: muñecas pintadas a mano conocidas como Mamushkas, cajas de música con forma de la Iglesia de San Basil y recuerdos militares de la época comunista. No compré nada, pero fue interesante mirar todo.

Bueno, eso es todo por ahora. Moscú me espera una vez más el próximo mes. Ya les contaré que descubro. Tengo en mente visitar la casa de Pushkin, un palacio precioso de escaleras de mármol, talladas al estilo Art Noveau , ¡una maravilla! Quizás debería leer algo de Pushkin antes de visitar su casa.

 
Dosvitna! (¡Hasta la vista!)


@Club: Si tienes algún comentario sobre este artículo, escribe a: opiniones @ clubdeperuanos.com


Fotografía: Juan Viacava

Volver al index
: : Club de Peruanos en Estados Unidos : :
Copyright 2009 www.clubdeperuanos.com - Todos los derechos reservados
Prohibida su reproduccion total o parcial sin la autorizacion del @Clubdeperuanos.com