Amores que matan, amores que dañan

El ser humano es complejo. Puede ser exitoso en los negocios, o en su vida profesional, con una vida social intensa y agitada, supuestamente inteligente; pero incapaz de establecer relaciones afectivas estables; o en su defecto, incluso involucrarse con la persona incorrecta, que te engatusa, te seduce, enamora y luego te destruye o (destruyes).

Hace unos días estuve con un amigo que está en una relación de 15 años. Conoció a alguien, estableció una relación paralela, y poco a poco se comenzó a involucrar, dejando su casa, su pareja: su vida, para “vivir” un intenso amor que sólo dolor le dio.

Pero, ¿Qué es el amor?, ¿Es un acuerdo de conveniencias, en la que una parte da algo que la otra “no tiene”; y el otro da otra cosa, que el otro “anhela”?, ¿Es compatibilidad?, ¿Es cariño o amistad?; ¿Qué pasa cuando uno está dispuesto a dar todo sólo por un poco de cariño?, ¿Hasta qué punto el desprendimiento es bueno y se comienza a amar “demasiado” en desmedro de la propia integridad ya sea física o psicológica?, ¿Necesito ser una media naranja en búsqueda de una media naranja?… y si se va, ¿Me quedo a medias?… o, ¿Elijo ser una naranja completa en búsqueda de otra completa?

Hace unos días, un artículo en el New York Times me llamó la atención. Paul Frampton, un profesor de Física británico, incluso con descubrimientos físicos que ha sido voceado como ganador del Premio Nobel, se enamora “virtualmente” de una mujer checa. La relación era virtual a través de mensajes. Algunas veces terminaban en “I Love you”. Parecía además que no era una necesidad económica, ya que incluso la bella checa, lo invita a que la visite cuando iba a viajar a Sudamérica. “Nos encontramos en La Paz darling, que tengo unos días que trabajar allá. ¡Te mando el pasaje!”… Pues bien, le mandó el pasaje, llegó a La Paz, no la encontró, pero le dijo que tuvo que irse urgente a Buenos Aires, por lo que le pide que viaje a Buenos Aires. Le da además una “maletita”. La “maletita” no parecía nada extraña, y llegó a Buenos Aires, sin problema alguno. Sólo que luego, tenía que viajar a USA, y la aduana en Buenos Aires sí se dio cuenta de que la maleta tenía doble fondo, y que estaba llena de cocaína.

Actualmente Paul Frampton, se encuentra un año preso en Buenos Aires, con la vida destruida. ¿Cómo es posible entonces que se haya enamorado online? ¿Qué tan fuertes pueden ser las carencias, como para aferrarse a un NADA? En este mundo interactivo, en el que tenemos 200, 300 ó 600 amigos por Facebook; ¿Será posible que estemos aún más solos que antes, cuando la interacción era con café y con una “nice conversation”? ¿Cómo diferenciar un “amor” sano, de uno destructivo?
Aquí tiene que haber un trabajo introspectivo, y analizar si las relaciones en las que uno cae, son por carencias no resueltas de la niñez; si estamos repitiendo círculos y patrones de malas relaciones anteriores, buscando tal vez, inconscientemente alguien similar; o son relaciones satisfactorias que te ayudarán a crecer como persona, como ser humano y como un hombre enamorado en una relación plena. Ser la naranja completa que encuentra su naranja completa, para juntas, hacer buen jugo.

3 Responses to “ Amores que matan, amores que dañan ”

  1. Si la tipa era peruana, de hecho le robo. Esa gente es de lo peor..rateras

  2. Perdon?? Soy peruana. Lego de 5 anios de relacion online con mi nonvio de USA , deje mi trabajo, familia, amigos para casarme y vivir en USA. Disculpa, pero no todas las personas son iguales. Saludos

  3. Que te pasa niña, sí que eres atrevida al calificar a todas las peruanas de la forma que lo has hecho, no sé de donde seas pero en todas partes hay toda clase de personas incluyendo tu país, piensa antes de opinar, usa tu cerebro si es que lo tienes y no seas ofensiva

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