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Mafia vs Mayor
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Mafia vs Mayor (Part II)

Hace dos semanas, los limeños fuimos a votar para decidir si Susana Villarán se quedaba en su puesto o la revocábamos -léase despedíamos- a la mitad de su gestión.
La impopular alcaldesa tuvo para muchos una gestión plagada de errores, que sus enemigos políticos aprovecharon y que parecía, los limeños, no estaban dispuestos a perdonar. Hasta hace sólo 2 semanas antes de las elecciones, la diferencia entre los que querían revocarla y los que estaban dispuestos a darle una segunda oportunidad era de casi 20 puntos porcentuales (60-40). Parecía que la suerte de la alcaldesa estaba echada.

Al final, Lima decidió darle una segunda oportunidad. Aquí, ¿Primó la cordura?

Es probable, -e incluso se confirmó con unos audios- que tras la revocatoria estuviera el ex alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, quien tal vez por angurria por volver a la Municipalidad antes de tiempo o por venganza política, había decidido tumbarse a la alcaldesa que lo había denunciado por supuestos actos de corrupción en plena campaña presidencial; lo que “según él” diezmó sus posibilidades en las elecciones presidenciales del 2011.

Ahora bien; ¿Por qué primó la cordura? En el Perú, no hay partidos políticos fuertes, como sí los hay en las democracias consolidadas. De esta manera, por ejemplo, los presidentes son elegidos en una segunda vuelta; y generalmente los que deciden, son los que en la primera ronda electoral votaron por algún otro candidato, y por ende tienen que elegir entre el candidato que les de MENOS temor. Esto pasó en las elecciones presidenciales del 2001, 2006 y 2011.

Recordemos que en las elecciones del 2001, los que votaron por Lourdes Flores (que quedó tercera) tuvieron que decidir si preferían a Alan García o a Alejandro Toledo; ganando este último. Sin embargo, durante su gestión, Alejandro Toledo llegó a tener niveles de desaprobación de más del 90%. Afortunadamente, no hubo una “revocatoria”, y por ende; el presidente Alejandro Toledo terminó su gobierno en el 2006. En el 2006, nuevamente Lourdes Flores quedó tercera y esta vez los que votaron por ella tuvieron que elegir entre dos candidatos de temer para un importante sector de los peruanos; las opciones eran: Ollanta Humala, (en esa época un candidato mucho más radical que el de unos años después), o Alan García. El temor a Humala en esa época fue mayor al recuerdo del caótico primer gobierno de Alan García y el pueblo le dio una segunda oportunidad.

Sin embargo, a pesar de la bonanza económica, el presidente Alan García tenía niveles de desaprobación de hasta el 80%. Pero aún así, el pueblo le permitió concluir su mandato de 5 años. Ni siquiera en su primer gobierno, considerado un gobierno corrupto e inepto que nos llevó a la mayor crisis económica de nuestra historia republicana, se le revocó; respetándose incluso aquí, la regla democrática de los 5 años de gobierno.

Y aquí en la Municipalidad de Lima, también debió de ser así, y afortunadamente Lima lo entendió.

El próximo año, es muy probable que la ciudad siga siendo tan caótica como lo ha sido siempre; pero hay un hartazgo generalizado que sí creo es saludable. Hay una fobia creciente contra la informalidad, el caos, el tráfico tercermundista, el transporte público infrahumano. El limeño exige una mejor calidad de vida. Sin embargo, el trabajo también está en cada uno de nosotros. Respetar al peatón, ser considerado con los otros choferes que también manejan, dar el paso, respetar los cruces peatonales, no tocar el claxon, respetar al ciclista y no tolerar expresiones como “salta con el pie derecho”, no dependen del alcalde o alcaldesa de turno, sino de nuestro propio proceso de respetarnos como limeños y de cuidar nuestra ciudad para el beneficio de todos.

Lima puede cambiar, pero el cambio empieza en uno.

javier
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Mayor vs Mafia

¿Un alcalde que se va, una mafia que se queda?

En tan sólo tres meses, Lima tendrá unas elecciones muy peculiares. La ciudadanía será consultada para definir si quiere revocar o no a la alcaldesa y a los 40 regidores que fueron elegidos para gobernar la ciudad hasta el 31 de diciembre de 2014, o mejor dicho, si les van a dar la oportunidad de terminar su gobierno o si los “despiden” a la mitad de su gestión.

La recolección de firmas se llevó a cabo en una manera bastante “turbia”. Un tal Carlos Vidal, sin oficio ni beneficio, y un Marco Tulio, cuya meta es retirarse en Miami para ver CSI, como lo dijo en una grabación, solicitaron supuestamente la revocatoria y lograron recoger las 400,000 firmas requeridas.

¿Pero, por qué revocar a Susana?

Unos dicen que por ineficiente, otros que porque no hace obras y los menos que porque es una roja comunista, aunque en su gestión no ha expropiado El Golf ni nada por el estilo, o porque sencillamente no votaron por ella y nunca les gustó. Y si hablamos de honestidad, nadie puede ponerla en tela de juicio, pero por algún motivo la relativizan afirmando que prefieren un corrupto que haga obras sin importar que la selección y prioridad de dichas obras esté basada en la coima que vaya a recibir.

Si recordamos, Susana Villarán ganó las elecciones municipales en un reñido y polarizado proceso electoral, en octubre de 2010, a Lourdes Flores. Entre las promesas electorales, la alcaldesa se comprometió a presentar, en los primeros noventa días de su gestión, una auditoria sobre la gestión anterior, no con afán inquisitorio, sino como una buena práctica democrática que debería de aplicarse cada vez que hay un cambio de autoridades.

Susana Villarán cumplió, y antes de transcurrir los noventa días, presentó un documento informe sobre la gestión municipalidad que estaba heredando, un informe lapidario para la campaña presidencial del exalcalde Luis Castañeda, quien unas semanas atrás encabezaba las encuestas y que rápidamente se desinfló terminando cuarto en las elecciones presidenciales.

Probablemente fue allí cuando se empezó a gestar la revancha del exburgomaestre para revocarla del sillón municipal y poder volver a la silla que ocupó durante 8 años y que sólo dejó en su intento de ser presidente, sólo que Susana se lo impidió.

Claro que la alcaldesa se lo hizo fácil, gracias al desorden de su gestión durante el primer año y a la impaciencia de los limeños hartos del caos prolongado en que está sumergida la ciudad, y que contrasta con el crecimiento económico de una población que exige un mejor entorno para mejorar su calidad de vida.

Los unos versus los otros

A favor del SÍ

Los que están apoyando la revocatoria conforman un grupo bastante “peculiar”, por decirlo de alguna manera. La revista inglesa “The Economist” lo tituló “Mayor vs. Mafia” porque los que quieren sacarla tienen una agenda que no necesariamente está acorde con el bien de la ciudad, ésta incluye partidos políticos con una larga historia de apanar la corrupción como el APRA y los Fujimontesinistas, así como también los grupos directamente amenazados por los esfuerzos que la Municipalidad está haciendo para poner orden, como por ejemplo:
• Los comerciantes de la ex Parada que han tratado a diestra y siniestra de seguir trabajando en la informalidad y el caos al que nos tienen acostumbrados.
• La inmensa mayoría de choferes de combis, micros y taxistas de Lima que no tienen ningún respeto ni educación cívica, manejan como les da la gana y quieren seguir haciéndolo así.
• Los religiosos fundamentalistas porque la alcaldesa ha mostrado un apoyo importante a las minorías de todo tipo, incluyendo las de otra orientación sexual.
• Y la extrema derecha que la considera una extremista radical, diga lo que diga y haga lo que haga.

¿Por qué decirle NO a la revocatoria?

Aquí algunas razones:

• Elegimos una alcaldesa por 4 años, y por el bien de la democracia, ella debe de concluir su gestión para terminar lo que ha empezado, y sólo así decidiremos en las próximas elecciones si la reelegimos o elegimos a otro candidato.
• La alcaldesa es honrada. Valgan verdades, cuántos políticos peruanos pueden afirmar esto.
• La alcaldesa se está enfrentando a algunos de los problemas que todos los exalcaldes trataron de evitar, tales como la reubicación de los comerciantes de La Parada y la formalización del transporte público incluyendo combis, micros y taxis.
• La alcaldesa está apoyando las artes y la cultura. En este contexto es importante el mensaje de inclusión de la municipalidad.
• Definitivamente, la revocatoria es una pérdida de tiempo y dinero. Se han puesto a pensar, cuánto se podría hacer con los 100 ó 200 millones de soles que costará esta consulta.
• Si los choferes de combis le han hecho 7 paros a la alcaldesa es porque probablemente está haciendo un buen trabajo.
• Más allá de los megaproyectos que cuestan una fortuna y sólo sirven para hincharle el ego a los alcaldes, nuestra ciudad necesita ORDEN, y éste empieza con el reordenamiento del transporte público que ya se inició.

Definitivamente, cómo y por qué hemos llegado a este punto dice mucho de nuestra sociedad. Cómo es posible que se reúnan 400,000 firmas por una alcaldesa que supuestamente no hace su labor tan rápido como debiera, mientras que por otro lado se perdona o se voltea la mirada a un buen número de alcaldes en ejercicio que roban a diestra y siniestra.

Las elecciones están reñidas, de eso no cabe duda. Sin embargo, esperemos que por el bien de la ciudad, prime la cordura y los limeños voten por la gobernabilidad de una ciudad que a gritos, necesita orden, respeto y una cultura cívica que durante tantos años nadie quiso atender.

javier
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Obama o Romney

Por quién voy a votar y por qué

Comentar sobre candidatos en una campaña electoral es siempre complicado porque como en toda comunidad es probable que a los peruanos que les interese la política ya hayan decidido por cuál candidato votar. Personalmente, desde esta tribuna on line les doy algunas razones sobre por quién voy a votar y por qué.

Empecemos por el principio, la verdad es que si bien el gobierno de Barack Obama no ha sido de mi agrado, y esto se debe en parte a las grandes expectativas que tenía, y que no cubrió, el partido republicano ha demostrado una y otra vez que no somos bienvenidos en este país.

El lenguaje contra los indocumentados, en su gran mayoría latinos, sin ningún plan serio para que puedan regularizarse y con “deportación” como única respuesta es, a mi parecer: insultante y racista.

En USA son miles los peruanos trabajadores que vinieron escapándose de la crisis económica que nos aquejó en la década de los 90, que encontraron trabajo digno aquí, pero que por diversas circunstancias, no supieron o no pudieron regularizar su situación, y que pagando sus impuestos, criando y educando a sus hijos en este país, etc., solo escucharon a cambio un lenguaje ofensivo.

De otro lado, Obama no hizo mucho y definitivamente debió haber hecho más. Pero como en todo tablero político, ésta es una “papa caliente” que nadie quiere tocar. Sin embargo, este tema debe solucionarse desde una perspectiva humana porque NO es HUMANO DEPORTAR a una persona cuyo único delito fue buscar el progreso para sí y para su familia. NO es HUMANO SEPARAR FAMILIAS. NO es HUMANO separar padres de hijos, esposos de esposas e incluso parejas constituidas.

En términos económicos, USA tiene un largo camino por recorrer para ser nuevamente el país próspero que solía ser. Además, si los republicanos fueron los responsables de la Gran Recesión, ¿acaso ellos van a ser los más indicados para sacarnos precisamente de la crisis a la que nos llevaron? Quizás sí, quizás no….no lo sé, ni tampoco quiero arriesgarme, prefiero seguir avanzando lento pero seguro.

Quizás en las próximas elecciones del 2016 vote por los republicanos, pero para ello, tengo que estar seguro de que su partido asumió que la comunidad latina es parte de la diversidad de este gran país. Que podemos contribuir así tengamos el acento bien marcado e incluso aunque no hablemos bien el inglés. Y que este país se hizo grande gracias al trabajo y el esfuerzo de millones de inmigrantes que llegaron a sus costas con casi nada, pero eso sí, con toda la fuerza que un sueño puede dar cuando si se tienen ganas de triunfar. Entonces, cuando esté convencido de que el partido republicano aprecia la diversidad, sólo entonces evaluaré la posibilidad de votar por ellos.

jerusalem
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Un viaje por el Medio Oriente

Por Javier Justo

Acabo de regresar de un viaje que me llevó a 3 continentes.
Empecé en Perú, luego París y tres días después me dirigí al Medio Oriente, Israel y Jordania, para luego continuar viaje a Dubai en el Golfo Pérsico y finalmente llegar hasta la península ibérica, Madrid, antes de volver al Perú.

El trayecto en términos “macro-económicos” fue muy interesante ya que pase de un país emergente y optimista con una economía en crecimiento, a un continente en crisis, viejo y cansado que no sale de su asombro, pero precioso, con ciudades de postal y con un desarrollo humano digno de copiar.

Luego llegamos a Israel, un país que siempre quise conocer y espero regresar pero cuando haya paz en el Medio Oriente. Desde el ingreso, sientes que el agente de aduanas sospecha de ti y/o te ve como potencial terrorista. Un temor comprensible, pero claro no muy cómodo para el “sospechoso”. Tel Aviv no es una ciudad que estéticamente agrade a la vista, quizas la podemos definir como el Miami Beach del Medio Oriente. Dicen que las contrucciones son un poco precarias debido a que tuvieron que construirlas muy rápido para albergar a los miles de judíos que se mudaron de todas partes del mundo para radicar allí. Sin embargo, Jerusalén es preciosa. Una ciudad santa para 3 religiones, donde todas conviven una al lado de la otra, pero sin mirarse.
En la calle te sorprende ver a los soldados, hombres y mujeres, portando una metralleta en la mano, incluso vestidos de civil, pero con su metralleta.
La “religiosidad” en Jerusalén -para un laico puede ser excesiva y para otros mística-, ¿pero qué sucede cuando el judío ortodoxo tiene que convivir con el musulmán y el cristiano fundamentalista a solo cuadras de distancia? Supongo que aprenden a no mirarse. El tema palestino cuya población es musulmana y cristiana, es particular, por lo que tarde o temprano se deberá solucionar. Personalmente, me aflige saber que todo un pueblo, el palestino, que ha vivido cientos de años en esa tierra, no existe más como país.

Por supuesto que el problema es complejo y ambos pueblos tienen mil y un razones para odiarse entre sí, pero para un turista que conoce el conflicto israelí –palestino solo por las noticias, la experiencia de subir a un colectivo donde “no podían subir los israelíes”, y por ende era “solo de palestinos” con controles israelís por supuesto – era incomodo, por decir lo menos.

En Tel Aviv, durante los días que estuve allí, hubo una protesta contra los inmigrantes africanos (negros). Un país que tiene comunidades judías en todo el mundo, y que ha sido víctima de la insania de un dictador que le hizo creer a su país en la superioridad de la raza aria, y por ende de la inferioridad de todas las demás razas y religiones, ahora quiera expulsar a esos negros inmigrantes que han viajado hasta Israel para trabajar.
¿Qué diferencia puede haber entre esos inmigrantes que ahora llegan a Israel y las comunidades de judíos en todo el mundo que en un época llegaron en busca de trabajo y paz a decenas de países en el mundo entero?

Después de unos días en Israel enrumbamos a Jordania. Aquí la mitad de la población es palestina. Jordania es un país con un producto bruto interno que se compara a la mitad del Perú, pero que por alguna razón no vi pobreza, sino más bien un pueblo milenario orgulloso de su pasado, y extremadamente amigable, con monumentos arqueológicos dignos de visitar como Petra.

Amman fue un agradable descubrimiento de un país árabe relativamente laico en donde reciben al visitante con los brazos abiertos y con una gran sonrisa.

Finalmente, el viaje terminó en Dubai, una ciudad–estado que hace 20 años prácticamente no existía, y que hoy es un monumento viviente a lo que puede hacer el dinero en un desierto.
En Dubai, el 85% de la población es extranjera. Los expatriados, las comunidades de europeos, norteamericanos o sudamericanos viven completamente aislados y con un mínimo contacto con los locales. Imagínense un Disney para adultos, los turistas van de edificio a edificio y de hotel a hotel para tomar fotos, en un “display de ostentación”, donde parece que todo está hecho para impresionar. Sin embargo, no deja de sorprendernos la transformación del desierto, -y yo que pensaba que Lima estaba mejorando rápidamente-, pues bien, nuestra capital está cambiando a paso de tortuga, si lo comparamos con ciudades como Dubai.

En el camino de regreso a Lima nos detuvimos un par de días en Madrid, donde fuimos testigo de los lamentos de los taxistas, los vendedores, la gente de la calle y los titulares de los periódicos, todos hablando de la crisis. De pronto, me trasladé mentalmente al Perú de la recesión de los años 80 y 90, a aquellas épocas en las que uno creía que la única manera de salir adelante, era salir del país.

De regreso en nuestro país, nos alegra reencontrarnos con nuestra gente, tan optimista como el nuevo spot de la Marca Perú o la publicidad de un banco que afirma que “El Perú tiene Ganas”, porque si bien es cierto, el Perú es otro, el tráfico, el transporte público y el caos de la ciudad continúan recordándonos de lo mucho que nos falta por cambiar.

javier
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Pasaporte Tercermundista

Viajar es un placer, pero hacerlo con pasaporte peruano, sigue siendo, además de un suplicio, muy caro. A ello se suman las visas, la Schengen, por ejemplo, requisito obligatorio para dar inicio al viaje soñado por Europa, cuesta alrededor de US $100 dólares, y ni qué decir de las que se necesitan para viajar a USA o Inglaterra, por citar algunos de los destinos más frecuentes.

Valgan verdades, “solicitar” la visa, no garantiza el derecho a su obtención, así que si te la niega habrás perdido tu dinero, sin lugar a reclamo. Además, en muchos consulados, suelen atenderte con cara de pocos amigos, tras un vidrio a prueba de balas, en lugar de recibirte con una sonrisa por haber elegido su país como destino para tu próximo viaje.

Cuestión de reciprocidad

Por todo lo anterior, muchos países han optado por una política de reciprocidad, es decir, si tu gobierno nos exige una visa, nosotros también se la exigiremos a los turistas de tu país. Y qué ejemplo el que nos ha dado Brasil.

Cuando el gobierno americano decidió fotografiar y tomarle las huellas dactilares a los turistas que ingresaban a su país, las autoridades brasileras decidieron hacer exactamente lo mismo, pero solo a los turistas norteamericanos. ─Si nos hacen sentir como delincuentes, nosotros les haremos pasar por la misma situación─. Qué les parece, reciprocidad en las buenas y en las malas.

Otros países han encontrado una fórmula intermedia. En algunos casos no es necesario sacar visa en el consulado de tu país, vale decir, todos los turistas son bienvenidos, pero si el país exige una visa y por ella hay que pagar US $90 dólares, entonces se le exigirá a los ciudadanos de dicho país, el mismo pago por la visa de turista a otorgarse en el aeropuerto a su llegada. De esta manera, el turista sabrá que está pagando dicho monto porque también le exigen el mismo pago a los turistas del país que está visitando.

Si un gobierno te pone trabas para que lo visites, la reciprocidad y el respeto por nosotros mismos exige que también le pidamos una visa de turista.
El Perú, un país amable y receptivo le entregará la visa a su llegada al país, tal y como lo vienen haciendo otros países en la región porque valgan verdades, respetos guardan respetos.

La Cámara Nacional de Turismo del Perú (CANATUR) se opone a esta medida porque considera que es un obstáculo para el desarrollo del turismo nacional. Sin embargo, las personas deciden primero el destino y luego averiguan los requisitos para visitar dicho país.

Ahora bien, si un mochilero europeo o norteamericano decide no venir a Perú para no tener que pagar su visa, probablemente tampoco gaste lo suficiente como para que represente un ingreso significativo al país.

javier
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Bill Gates y el Perú

Hace unos días, el hombre más rico de los Estados Unidos estuvo en España y desde allá sostuvo que la Madre Patria no debería de ayudar a países como el nuestro, sí como el Perú, porque tenemos un PBI per cápita de US$ 10,000, sino más bien a países “realmente” pobres. Analicemos la repercusión de las palabras del fundador de Microsoft.

Primero lo primero, citemos como se debe a Bill Gates, que en sus palabras dijo:-“Ayuden a países que realmente lo necesitan y no a países como el Perú”, a lo que añadió: -“El Perú podría ser tan rico como un país europeo”.

Como podrán imaginar, la noticia repercutió en la prensa mundial y nacional. Algunos medios locales dijeron que Gates estaba errado en sus números, que el PBI per cápita peruano es de solo US$ 5,700 y no US$ 10,000 como afirma.

Pero qué pasó con Bill Gates, se equivocó o estuvo hablando con la gente del gobierno anterior cuyo lema de campaña rezaba “El Perú avanza”. ¿Acaso desconoce que la tercera parte de la población peruana vive en la pobreza? ¿Acaso el magnate informático no sabe que existen regiones como Huancavelica en la que el 70% de sus habitantes es pobre y más de la mitad de sus niños están desnutridos?

Nosotros creemos que Bill Gates no está “desinformado”, y menos aún, que sea un sabotaje a la ayuda internacional, por el contrario, tomamos sus palabras como un elogio y debemos considerarlo como tal.

Uno de los hombres más ricos del mundo cree más en el Perú que nuestros propios políticos y nuestra prensa. Bill Gates sabe mucho de filantropía, ha visitado un sinnúmero de países africanos junto a su esposa Melinda, también ha estado en Haití, y a través de su fundación, Bill & Melinda Gates, ha donado miles de millones de dólares a diferentes proyectos de salud, como por ejemplo, campañas de vacunación para erradicar la varicela, la poliomelitis, la neumonía y la diarrea. Todos estos países con un PBI per cápita mucho menor al peruano.

En efecto, el Perú, con un PBI per cápita de US$ 10,500 ajustado por el poder adquisitivo, está más cerca a EE.UU. (US$ 50,000) que a Haití (US$ 1,400).Y es que en el mundo hay 93 países más pobres que el Perú, y él lo dijo bien claro: “El Perú puede ser tan rico como Europa”.

En lugar de desestimar los comentarios de Bill Gates, insinuando que el magnate norteamericano no sabe NADA del Perú. Nuestros políticos y la prensa peruana deberían de agradecer que teniendo decenas de ejemplos de países que pudo haber mencionado, nos puso a nosotros como ejemplo.

Por estas y otras razones nos repreguntamos: ¿Necesita el país “ayuda”? La respuesta es ¡No! ¿Necesitamos colaboración? Por supuesto que sí, como todos los países del mundo que intercambian conocimiento y experiencia en determinadas áreas y colaboran entre sí para desarrollar determinados proyectos.

El Perú tiene que erradicar la cultura “tercermundista” de autoproclamarse país pobre. Somos un país en crecimiento, no necesitamos de “asistencialismo”, pero sí de aprender de las experiencias de otros países, pues como todo Estado moderno, nuestra economía globalizada así lo requiere.

Tenemos muchos retos por cumplir, y erradicar la pobreza es uno de ellos, con las políticas económicas adecuadas, asignando los recursos necesarios a las zonas que así lo requieren y luchando contra la corrupción podemos lograrlo.

El Perú está progresando, si seguimos en esta dirección la pobreza se reducirá y probablemente en esta década el PBI per cápita llegué a los US$ 20 mil dólares, que en términos económicos, es el monto para que un país sea considerado del primer mundo.

javier
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4 años…y “nada”

Desde que el Boletín del Club de Peruanos nació, hace ya nueve años, el tema de la inmigración sigue sin resolverse. El mundo, sin embargo, ha cambiado mucho. Estados Unidos, la superpotencia mundial, ha perdido su hegemonía; y la crisis económica que experimenta Norteamérica ha desanimado a muchos inmigrantes a cruzar la frontera en busca del “sueño americano”. Ahora, la historia ha dado un vuelco. Cada vez son más los que despiertan desilusionados de ese utópico sueño y regresan a sus países de origen atraídos por la reciente estabilidad económica que se vive en Latinoamérica.

La comunidad peruana en EE.UU. ―por algunos, estimada en 1 millón de peruanos― no ha sido ajena a esta tendencia. Ahora los compatriotas optan por quedarse en el Perú, y no migran como lo hicieron hasta la primera mitad del decenio pasado. Según algunos cálculos, 50,000 peruanos han regresado a nuestra patria desde que se inició la crisis; es decir, un 5% de nuestra comunidad. Muchos porque consideran que su etapa en EE.UU. ya concluyó, algunos por falta de trabajo, y otros  por miedo a ser humillados y deportados o por las dificultades económicas. Ante esta nueva realidad surge la pregunta ¿Qué es mejor, ganar poco en el Perú, pero disfrutar de la familia y amigos; o ganar poco en EE.UU. para sobrevivir y estar solo?

En las próximas elecciones de 2012 es probable que los candidatos de ambos partidos traten de convencernos para votar por ellos con un sinfín de buenas intenciones. Por un lado, los demócratas –desafortunadamente– no han hecho mucho por cambiar las leyes para poder sacar de la sombra a los 11 o 12 millones de inmigrantes que trabajan en EE.UU. desde hace muchos años y que viven con el miedo de perder  ¡todo! lo que han logrado si los detienen y los deportan. Por otro, los candidatos republicanos no dejan de alimentar un discurso fuertemente anti inmigrante en el que nos culpan por todos los problemas que aquejan a su país. Por lo tanto, tendremos que elegir entre un partido que no hizo NADA, y otro que trata a los trabajadores indocumentados como delincuentes que deben de ser extraídos como sea de su sociedad.

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El puñal o la bala

Hace dos meses decíamos en esta columna que las elecciones presidenciales en el Perú estaban de lo más aburridas. Y es que a diferencia de otros años parecía que el futuro del país no estaba en juego, ya que los tres candidatos que lideraban las encuestas apoyaban el modelo económico que, sin duda, ha sido exitoso en nuestro país. Es insensato negar que este modelo ha contribuido a que más del 20% de la población haya logrado vencer a la pobreza en los últimos diez años, pues, recordemos, que de acuerdo a los datos estadísticos del INEI, la pobreza se redujo del 54% al 34% en la última década.

Sin embargo, parecería que como Cool Mc Cool –aquel antiguo dibujo animado–, el peruano “ama el peligro”. Y fieles a esta adrenalina, hicimos todo lo posible para no perder el vértigo electoral. Así como en el 2006 tuvimos que elegir entre el peor presidente de la nuestra historia republicana y un candidato abiertamente chavista que admiraba el modelo que el dictador llanero había impuesto en Venezuela, ahora nos encontramos en una disyuntiva similar. O escogemos a Keiko Fujimori, la hija de Alberto Fujimori, un presidente que logro insertar cambios estructurales en nuestra economía pero que quiso entornillarse en el poder mediante el fraude; u optamos por Ollanta Humala, un comandante retirado que hasta hace poco quería cambiar la Constitución –con el riesgo de que entre esos cambios, permita la reelección para perpetuarse en Palacio– y que esgrimía una clara hostilidad hacia el sector privado y a la inversión, que han sido –y son– los generadores de empleo y bienestar.

No hay duda de que nuestro país requiere una mejor distribución de la riqueza. No es posible que aún el 30% de los peruanos sean pobres y existan ciudades en que el nivel de la pobreza exceda el 50% de la población, como es el caso de Huancavelica, por dar un ejemplo. Pero pese a los resultados de la primera vuelta, creo que la gran mayoría de peruanos somos demócratas y no queremos que ningún candidato trate de perpetuarse en el poder – como lo esta haciendo Hugo Chávez (12 años en el poder) , o como trató de hacerlo Alberto Fujimori (11 años). Desafortunadamente, tenemos dudas de las credenciales demócratas de ambos candidatos, pero al fin y al cabo, nos guste o no, uno de ellos será el próximo presidente del Perú.

Es una pena que al día siguiente de las elecciones, en algunas radios de Lima se realizaban encuestas que preguntaban “¿a qué país vas a migrar?”. Como si emigrar era tan fácil como agarrar sus ‘chivas’ e irse. Quisiera que les pregunten a los venezolanos que viven en Colombia, Perú o USA que sienten viviendo en el extranjero. He conversado con muchos, y aunque después de un tiempo están contentos de haber emigrado, también se sienten desolados de ver como un país como el suyo, con los recursos para ser rico, ha sido secuestrado por un gobierno que ellos mismos eligieron, pero que luego se aferró al poder.

Como dice la letra de la canción esa En mi viejo San Juan: “Un día me fui hacia extraña nación pues lo quiso el destino, pero mi corazón se quedó frente al mar en mi viejo San Juan…”.

javier1
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¿Todos vuelven?

La “Gran Recesión” norteamericana nos ha replanteado lo que antes creíamos como verdad absoluta: “El bienestar que podríamos lograr en EE.UU. no se compara con lo que hubiéramos podido lograr en nuestro país.” Una frase que en la década de los ochenta o noventa, desafortunadamente, era cierta; pero ahora ya no.

El Perú aún es pobre, no nos engañemos, más aún, si nos comparamos con las potencias como Estados Unidos; sin embargo, la brecha en este siglo se ha reducido y las oportunidades que ahora ofrecen los países emergentes como el nuestro, motiva a que muchos peruanos piensen regresar. En efecto, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática, solo en el 2007 al 2009, 76,501 peruanos han retornado. (15,000 de ellos de EE.UU.).

Los motivos son muchos. Algunos, cansados o forzados por sus estatus migratorios; otros, porque perdieron sus trabajos y en lugar de pasar penurias económicas en un país ajeno, decidieron buscar nuevas oportunidades, pero esta vez en la tierra natal.

Para estos peruanos que han vuelto, o más aun, un peruano de clase media que vuelve después de años, le sorprenderá ver un país muy distinto al que dejaron. Por ejemplo, la minúscula clase media de hace unos años ha crecido y ahora son mayoría (El 57% de peruanos pertenece a este nivel socioeconómico). Antes, para comprar un televisor, un peruano tenía que ahorrar y trabajar un año. Ahora, ese mismo peruano solo tendría que trabajar una semana para adquirir esa TV.

Si en estas fechas celebrarás en el Perú; no solo disfrutarás del espectacular clima, de sus playas, su gente, su comida y su crecimiento económico; sino también del calor de la familia y la alegría de los amigos, ya que como dice nuestro Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa: “La patria no son las banderas ni los himnos, sino ese puñado de lugares y personas que pueblan nuestros recuerdos y los tiñen de melancolía, la sensación cálida de que, no importa donde estemos, existe un hogar al que podemos volver”.

javier1
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Elecciones 2011: ¿Un paso al frente?

La economía peruana sigue mejorando. Esto es una realidad. Pero, ¿Está creciendo lo suficiente como para llegar al desarrollo en esta vida? Veamos como avanzamos:
En 1990, entre todos los países que limitan con el Perú; es decir, entre Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y el nuestro; éste, con un PBI per cápita de US$ 3,240 ajustado por el índice del poder adquisitivo, era el penúltimo país más pobre. Bolivia, nos salvaba de ser el colero, ya que todos los otros países limítrofes nos superaban: Brasil ($5,300), Chile (US$ 4,800), Colombia (US$4,300) y Ecuador (US$3,800).
Diez años después, los números cambiaron en algo; y al menos, con un PBI per cápita peruano de US$ 5,000, ya superábamos a Ecuador (US$ 4,800); aunque seguíamos por debajo de Chile (US$9,500), Brasil (US$ 7,200) y Colombia (US$ 5,900).
En esta última década, hemos seguido avanzando; y hoy en día, con US$ 9,300 de PBI per cápita (PPP) estamos igualando a Colombia, y sólo nos superan Chile (US$15,000) y Brasil (US$ 11,300).
El fuerte crecimiento que ha experimentado nuestra economía, no es un hecho aislado. Lo mismo está sucediendo en un sin número de países grandes y pequeños, como también lo han experimentado en décadas pasadas, otros que actualmente ya son desarrollados.
Por ejemplo, la economía española empezó su transformación en mediados de la década del 70. Unos años antes, los españoles buscaban oportunidades de trabajo en Suiza, Alemania, Bélgica y tantos otros países europeos que tenían un mejor nivel de vida. Ahora, son receptores de inmigrantes, aunque la crisis económica reciente y el desempleo del 20% que azota dicho país, ha comenzado a disminuir el flujo de nuevos inmigrantes.
En Asia, Corea pasó del tercer mundo al primero en menos de 20 años. Es más, en la primera mitad de los 80, Corea era más pobre que el Perú, con un PBI per cápita de US$ 2,300, versus los US$ 3,000 peruanos. Ahora el PBI per cápita coreano bordea los US$ 30,000, similar al de España o Italia, por ejemplo.
Estos años, a diferencia de hace unos años, en el Perú ya se habla con cierto optimismo de lograr el desarrollo. Y si bien, aún la tarea es enorme, -como lo fue en Corea o España, por dar sólo dos ejemplos- hay optimismo si logramos vencer algunos de los obstáculos y amenazas que aún persisten; como por ejemplo, la corrupción, tanto en el Gobierno como en el poder judicial, la inseguridad ciudadana, el bajo nivel de la educación pública y el narcotráfico.
Ya faltan menos de 5 meses para las próximas elecciones presidenciales y por lo que podemos deducir, los primeros dos puestos se los disputarán 5 potenciales candidatos como Meche Araoz (ex ministra de Economía), Luis Castañeda (hasta hace poco alcalde de Lima); Alejandro Toledo (ex presidente del Perú, del 2001-2006), Keiko Fujimori (hija del ex presidente Alberto Fujimori) y Ollanta Humala (ex candidato a la presidencia y simpatizante del presidente de Venezuela, Hugo Chávez).
Esperemos pues, que esta vez- los peruanos no tengamos que elegir el mal menor, sino por el contrario, al mejor candidato. La democracia en el Perú aún es incipiente, y cada vez exigimos más de nuestros representantes. No caigamos en la desidia de conformarnos con la mediocridad. Involucrémonos en la política, ya que el progreso del Perú depende de todos nosotros.

Escrito por: Javier Justo
Editado por: Lua Garma

PD: Datos económicos: FMI (http://www.imf.org/external/datamapper/index.php)
Datos de PBI per capita son ajustados en base al poder adquisitivo.