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Mario Testino
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Peruanos Universales

El pasado 10 de diciembre, los peruanos se inflaron el pecho de orgullo al ver desde la ciudad sueca de Estocolmo la entrega del premio Nobel de Literatura a Mario Vargas Llosa.

Ese histórico día – así como en los días previos, millones de personas querían imaginarse cómo era la ciudad donde nació Vargas Llosa. Probablemente, muchos buscaron en el mapa donde quedaba Arequipa o Piura, y más de uno, ahora considera viajar a nuestro país para conocer las tierras del autor de Las Travesuras de una Niña, El Sueño del Celta, La Historia del Chivo o Conversaciones en la Catedral. Mario Vargas Llosa sin duda, es un peruano universal. Al igual que Vargas Llosa, otras son las figuras peruanas que han sido reconocidas más allá de nuestras fronteras.

Hernando de Soto: El único peruano y reconocido economista que la prestigiosa revista Time incluyó como uno de los más influyentes del mundo en el año 2005. Sus obras como “Misterio del Capital” y “El Otro Sendero” son lectura obligatoria en el mundo académico.

Mario Testino: Hace poco, el fotógrafo inmortalizó la imagen del príncipe Williams conmemorando su ‘engagement party’. No en vano, Testino es el fotógrafo preferido de las celebridades más reconocidas del mundo. Sus trabajos atraen a cientos de miles de personas a los museos en los que expone.

Juan Diego Flores. Uno de los tenores más importantes del momento. Sus estrenos son aclamados por la exigente crítica de New York, Milán, París o Roma. Sin duda es otro peruano universal que muestra sus raíces con el orgullo y la emoción que todos los peruanos tenemos y que muchos descubrimos cuando vivimos lejos de nuestra tierra.

Así es, estos y mucho más, son peruanos que tienen en común un gran amor por su país. Ciudadanos universales que se desenvuelven con total facilidad en las metrópolis y países que en alguna etapa de sus vidas vivieron. Personalidades que siempre -ya sea para pasar los veranos o incursionar en la política como Mario Vargas Llosa, para casarse como en el caso de Juan Diego Flores, o solo para divertirse o mostrarle su país a sus amigos como Mario Testino– llevan y muestran con orgullo al Perú en todas sus dimensiones.

Mario Vargas Llosa - Premio Nobel de la Literatura 2010
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Peruano del Mes

En octubre de este año, el Perú entero amaneció con una noticia que lo llenó de orgullo. Horas después, éste se fue acrecentando a medida que veíamos cómo un peruano acaparaba el internet; y es que, en este mundo globalizado, las primicias hace tiempo dejaron los periódicos para correr por esta vía.

Al día siguiente, los diarios más prestigiosos del planeta, desde el ‘New York Times’ hasta ‘Le Monde’, de París’; ‘El País’, de España; toda América Latina, Asia, Australia y demás; cubrían la noticia: Mario Vargas Llosa, había ganado el Premio Nobel de la Literatura 2010.

Leer los periódicos de países vecinos también nos inflaba el pecho; las letras de América Latina recibían el máximo galardón de la literatura ¡Después de 20 años! Celebración que los españoles también sentían como suya, ya que el escritor tiene doble nacionalidad. Sin embargo, Mario Vargas Llosa, no dejaba de decir, en las entrevistas que ha dado a la prensa del mundo, “Yo soy Perú”; y es que, además, la mayoría de sus libros están relacionados de una u otra forma a nuestro país.

Mario Vargas Llosa, es sin duda un peruano que nos enorgullece. El triunfo, por supuesto, es de él, y sólo le pertenece a él. Es un reconocimiento a su talento, a su vida, y a su ser. Pero un país se hace grande cuando su gente es grande; y aquí, Mario Vargas Llosa, es un peruano universal.

Afortunadamente, actualmente hay muchos escritores peruanos jóvenes y otros que no lo son tanto; cuyos libros ya son reconocidos en América Latina e incluso en USA. Para ejemplos tenemos a Santiago Roncagliolo o Daniel Alarcón; o no tan jóvenes, como Alonso Cueto, que ya son estrellas en las Ferias de Libros latinoamericanas.

Durante todos los años que he vivido afuera, siempre he sido un ávido lector de todo lo que pasaba en mi país; y durante mucho tiempo, -sobre todo en la década de los 80 y 90- la mayoría de noticias que recibía resultaban muy poco gratas: Terrorismo, pobreza; e incluso epidemias, como el cólera; que nos azotó a inicios del período en mención. Por fortuna, hoy en día, este panorama está cambiando y la prensa internacional habla del crecimiento económico; de la gastronomía peruana; de las olas y nuestros tablistas; y ahora, de nuestra literatura.

Gracias Mario Vargas Llosa, gracias Hernando de Soto, gracias Mario Testino, gracias Gastón Acurio; y gracias a cientos y miles de peruanos, que con su esfuerzo, dedicación y trabajo, dejan muy en alto el nombre de nuestra patria.

ilegal
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Peruan@ del Mes

Vivir en USA no es fácil; y menos aún en una época de crisis y sobre todo, si le añadimos que muchos no hemos regularizado nuestros papeles.

Por ello, en Julio, mes patrio de ambos países, -tanto del que nos vio nacer como del que elegimos vivir- el @ClubdePeruanos.com dedica su columna del «Peruano del Mes», a ese hombre o mujer que desde hace ya mucho tiempo decidió quedarse a vivir en USA, en busca de un mejor futuro para sus seres queridos que se quedaron en Perú; y que por ello, no los ve desde hace mucho; y sólo por noticias, puede de una u otra forma, conectarse con nuestro país.

Muchos dudarán si vale la pena tanta espera. Otros, han esperado tanto que no están dispuestos a rendirse. Miles viven con temor a ser arrestados, encarcelados y deportados. El @ClubdePeruanos, se solidariza con todos estos peruanos que viven una encrucijada. El Peruano del Mes en julio, es pues ese peruano y peruana que trabaja día a día, y que vive con el estigma de ser llamado «ilegal»; cuando lo que más desea es trabajar, progresar y ser respetado por su esfuerzo.

Vicky Pelaez
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¿Peruana del Mes o Espía del Año?

Vicky Peláez: la «Peruana del Mes»:(Enero 2005)
No todos tienen la madera que distingue al verdadero periodista, al personaje anónimo con corazón de fuego y principios sólidos como la roca, al caballero de la pluma que con el sólo propósito de difundir las injusticias y sembrar valores, sacrifica su paz como su vida desde el ojo de la tormenta por un mundo mejor. Si la razón se enfrenta al corazón, la “nota” es imposible. Así encontramos destilando vitalidad y energía a una entusiasta Vicky Peláez, nuestra intrépida periodista del mes.

Exiliada por voluntad propia llegó a la tierra del Tío Sam, huyendo del gobierno de Alan García, en 1987. ¿La razón? Denunciar que los fondos destinados a la sección de niños con tuberculosis de un hospital habían sido asignados, de la noche a la mañana, a un programa que estaba desarrollando la entonces Primera Dama, Pilar Nores. Y es que su alma no podía pasar por alto aquella denuncia recibida una tarde en su redacción y que la empujó, cámara en mano a corroborar que estos niños no tenían mayor desayuno que un plátano. La investigación profunda y la denuncia en su programa vespertino llevaron a la cancelación definitiva por parte del canal, según ella por presión del mismísimo presidente de la República.

Fue corresponsal de guerra en Panamá, Nicaragua y en otros países. Entre sus múltiples anécdotas, está el haber sido secuestrada durante dos días, con todo su equipo de televisión, por el entonces debutante Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) durante el gobierno de Fernando Belaúnde Terry. En aquel entonces el gobierno no quería reconocer el problema de terrorismo, y catalogaba tanto al MRTA como a Sendero Luminoso como grupos de delincuentes comunes y «abigeos». Para Vicky, la razón de su secuestro permanecerá siempre sin respuesta ya que se considera una simple periodista, por tanto, si el MRTA se preocupaba por la lucha de clases, debió haber secuestrado a periodistas que provenían de clases privilegias o de la «élite». Ella sospecha que lo que buscaba la gente del MRTA al secuestrarla era publicidad. Por otro lado tiene una teoría novedosa: cree que el MRTA fue creado para debilitar a Sendero Luminoso.

Cuzqueña de nacimiento y corazón, confiesa que para no perder su «acento» tiene que ir cada dos años a su ciudad natal. Recuerda que cuando llegó a New York, su primer trabajo consistió en cuidar una tienda de perfumes. En ese entonces por su inglés «masticado» le era muy difícil entender lo que decían los clientes. Meses después, estando en el subte de New York un periodista peruano la reconoció. El estaba más establecido y la contactó con el director del diario «La Prensa» de NY quien de inmediato le pidió un artículo sobre «Sendero Luminoso». Ella no sabía usar la computadora ya que en la televisión no escribía. La experiencia de ese «essay», como ella lo nombra, fue todo un descubrimiento y desde entonces no ha dejado de escribir.

Después de haber vivido más de una década en los Estados Unidos afirma sentirse realizada profesionalmente. Su columna es una de las mas leídas del diario y ha recibido varios premios de la «Asociación de Publicaciones Hispanas». Desde el principio su olfato periodístico se impuso; ella sabía que Nueva York, ciudad a la que denomina el ombligo del mundo, es también una capital del tercer mundo al contar con una población hispana enorme. Por ello ha encontrado mucho material de denuncias, sobretodo relacionadas a nuestra comunidad. A esta extraordinaria mujer el mundo anglo-sajón no le interesa, sus intereses son la educación, el entrenimiento y el desarrollo de la comunidad hispana. Sus columnas han sido traducidas al inglés e incluso al griego.

En vista de que es una periodista de denuncia, nos interesaba saber cuál era su perspectiva sobre los problemas de los Estados Unidos. Con la pasión que la caracteriza se mostró totalmente en contra de la guerra contra Iraq, así como contra el «out-sourcing» y las multinacionales que abren fábricas y operaciones en países como la India para beneficiarse de costos más competitivos. Tal vez ha olvidado que este «detalle» beneficia a las economías de los países del tercer mundo, como el nuestro. Vicky tampoco cree que en este país, los Estados Unidos, exista la libertad de prensa: «Solo hay que prender la televisión para darse cuenta de que prácticamente hay sola una perspectiva.» Por razones obvias no le hablamos de Bush, ya que imaginábamos que probablemente aun estaba de «duelo» por su reelección.

Sin embargo más allá de su ideología, probablemente influenciada por su fuerte sensibilidad social, encontramos a una mujer apasionada, una mujer que irradiaba el orgullo por su país, por su ciudad. Tal vez el hecho de ser cuzqueña y de haber crecido en ese otro ombligo del mundo (Cuzco en quechua significa «ombligo del mundo») la mantienen en contacto con ese orgullo que ningún peruano en el exterior debería perder.

Vicky considera que su origen indígena ha sido la piedra angular en su vida personal y profesional. Irradia constantemente ese orgullo por su raza y sus orígenes y sueña con volver al Cuzco algún día, donde ha refaccionado la casa que tienen sus abuelos a unos minutos de la ciudad y que pronto visitará. Al preguntarle su edad nos dimos cuenta de que es una mujer sin edad. Es una mujer de ayer, de hoy y de mañana.
¡ Felicitaciones Vicky !

Entrevista : Luis Campos – Enero del 2005
Redacción : Lúa Garma

@Club: Julio del 2010: Esperemos que las acusaciones del FBI sean sólo una confusión y que nuestra compatriota tenga la oportunidad de defenderse en un juicio justo.

Update: Julio 9: Vicky Peláez si colaboró con su esposo ruso en actos de espionaje. Ahora ella ha sido expulsada por el gobierno norteamericano y ya está en Rusia como parte de un acuerdo entre el gobierno ruso y el norteamericano. En los próximos días, es probable que Vicky viaje a Perú y termine así una historia de espionaje de película.

Willy Garcia
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Willy, de vuelta al barrio

Willy García viajó a los Estados Unidos cuando cumplió 28 años.  Como muchos de nuestros compatriotas, decidió dejar su país, familia y amigos, y probar suerte en la vida buscando experiencia y quizás también el “sueño americano”.

En Lima, Willy estudió inglés en el Instituto Cultural Peruano Norteamericano y llegó a convertirse en profesor de este idioma. Trabajaba como maestro de inglés en la Universidad del Pacífico (UP) y en la Universidad San Ignacio de Loyola. Si bien son dos de los centros de estudio más prestigiosas del país, Willy quería más.

Empeñoso como una hormiga, viajó a Miami, se hospedó en caso un amigo peruano y empezó el largo camino de tocar puertas en busca de trabajo. Aunque esta ciudad es prácticamente bilingüe, dominar el inglés fue un punto a su favor.  Su primer trabajo fue de mozo en Next, un concurrido restaurante en Lincoln Road. De ahí pasó a TJ Fridays, donde trabajo como host (anfitrión), después como mozo y luego fue entrenador de mozos en los restaurantes de esa cadena en el sur de la Florida.  Como anécdota, Willy recuerda que las bromas lo ayudaban mucho a recibir mejores propinas, y por ende, obtener más ingresos. “Algunos de los chistes de mi repertorio no los entendían los norteamericanos, así que le pedía a mis compañeros que me enseñen bromas para gringos”, nos cuenta. 

En TG Fridays, además del dinero que hacia como mozo, de alguna manera podía ejercer lo que más le apasionaba: enseñar. Ser el encargado de viajar por los nuevos locales de la cadena dictando cursos de capacitación a los empleados debutantes, le permitía nuevamente ser “profesor”.  Empero, los papeles de la residencia aun le eran esquivos y cada seis meses tenía que salir de los Estados Unidos para poder reingresar y no perder su status legal.

Luego de un par de años, Willy decidió terminar su experiencia en TG Fridays y empezar a trabajar con su pareja en un exitoso estudio de abogados especialista en personal injuries. Sin embargo, luego de unos años, el trato con su pareja comenzó a deteriorarse y optó por dejar esa oficina para salvar su relación; sin embargo, trabajando allí, Willy logró obtener la visa H-1B.

Luego de esa experiencia, Willy se dedicó a trabajar en Bloomingdales como consultor de cuidados de la piel de Estee Lauder. Consiguió este trabajo sin experiencia alguna, y la paga de US$ 22 la hora le era mucho más atractiva que si hubiese trabajado como vendedor en alguna de las otras áreas de la tienda.  Aquí, nuevamente, entró en calor su vocación de “maestro”, pues les “enseñaba” a sus clientes a cuidarse la piel. Sus mismos jefes le pidieron que adiestre a sus compañeros de trabajo para que sean tan productivos como él.

Así, en un suspiro, Willy ya había pasado siete años en USA. Su inglés, que siempre fue impecable gramaticalmente, mejoró mucho en pronunciación.   Además, tuvo la oportunidad de viajar por el país, y visitar muchas veces la ciudad de Buenos Aires, que era uno de sus sueños.  Sin embargo, algo le faltaba.  Tenía casi 35 años y se preguntaba “¿estoy avanzando?, ¿estoy dedicándome a lo que me gusta?, ¿a dónde voy?”.   Asimismo, el tema de la residencia le quitaba mucha energía; y si bien es cierto que nunca dejo de ser legal, su situación migratoria era inestable.  Entonces, en el 2006, se llenó de coraje e hizo sus maletas y regresó al Perú. 

Durante los primeros días en nuestro país su mente seguía en USA.  Durante una semana no supo qué hacía en Lima.  Dormía mucho, se levantaba tarde, comía,  veía sus e-mails y se volvía a acostar. Quizás estaba procesando todo lo que había vivido, pues su mente nunca descansaba; o  quizás estaba recargando energías para todo lo que aún faltaba. A los días de estar en Perú, se miró en el espejo y dijo: “Ya estoy aquí. Ahora, a buscar trabajo, pues éste no me buscará a mí”. 

Inmediatamente fue a visitar a sus antiguos empleadores de la U. San Ignacio y la U.  Pacifico. En ambas universidades encontró a muchos de sus conocidos. Los que habían sido sus colegas, ya eran jefes y algunos habían hecho carreras muy exitosas en sus programas. Los módulos de estudio que antes funcionaban con equipos de 15 profesores, ahora incluían a 80. Es más, algunos de sus alumnos se habían vuelto también catedráticos. Encontrar todo esto fue como tener flashback mental que lo hacía reflexionar. “¿Tomé la decisión correcta al irme a USA y dejar mi carrera?”, pensaba.

Sin embargo, de pensar y lamentarse no se vive, y Willy lo sabía bien. En poco tiempo logró reincorporarse a los equipos de profesores de los centros en los que había trabajado. También consiguió trabajo en ESAN, y así, de cierta manera, empezó a recuperar el tiempo que a veces sentía perdido.  Las diapositivas con las que dictaba clases en el 1999 eran literalmente metodología del siglo pasado. Tuvo que ponerse rápidamente al día en el manejo del Power Point y demás programas y métodos modernos como el uso de internet como herramienta de enseñanza.  

A sólo dos años de volver, a punta de trabajo y fe, nuestro laborioso Willy ya había conseguido el ascenso. Hoy día su tarjeta de la prestigiosa Universidad del Pacifico dice: “Willy García Valverde – Coordinador Académico In Company Courses”.  Tiene todos los beneficios que tanto anheló cuando vivía en USA, y que, por su condición migratoria, le fueron esquivos. Y lo más importante, está haciendo lo que más le gusta. Está sumergido en el mundo académico ―donde se siente como pez en el agua―, y visitando a las empresas más prestigiosas del país, a las que les ofrece los cursos de capacitación que la UP tiene para profesionales competitivos. 

Ha corrido mucha agua bajo el puente y Willy ha comprendido que es cierto eso de que “no hay tiempo perdido”. Esos siete años en USA lo ayudaron a apreciar lo que ofrece ahora nuestro país, y lo pulieron a la perfección en el manejo del inglés, con lo cual pudo incorporarse sin problemas en el mercado laboral peruano.  “Sí volvería a los Estados Unidos, pero sólo para llevar algún curso, capacitación o seminario, ya que mi presente y mi futuro lo quiero hacer en mi país”, nos cuenta con orgullo.  ¡Felicitaciones Willy y que sigan los éxitos!