El país que no reconozco

Escrito por:  Javier Justo

El Perú del 2013 es otro país; por supuesto que más de una veintena de años es mucho tiempo en este mundo de cambios rápidos. Hace 25 años, el Perú era una república bananera gracias a la irresponsabilidad de un presidente que nos llevó al borde del abismo.

En esa época, el sueño del peruano, pobre o rico, era dejar el país y radicarse en USA, España, Italia o donde sea que tuviera algún familiar o conocido. El Perú era el país de la hiperinflación, de las bombas, del terror sembrado por Sendero, de la escasez de alimentos, de la especulación, del control del cambio.

El Perú de aquel entonces era un país disfuncional. En aquellos tiempos llegábamos por miles a USA. Nuestro país era asociado a violencia y pobreza. Nuestro ego y nuestra identidad sufrían de baja autoestima.

Éramos pobres y subdesarrollados. Ser peruano no podía asociarse a nada positivo. Era como decir ahora que somos de Siria, de Zimbawe o quizás de Venezuela. Nuestros amigos sentían nuestro dolor, nos decían: ”Qué pena lo que está pasando en tu país”. Los no tan amigos, nos miraban como inmigrantes tercermundistas.

Cuando regresábamos de visita, nuestros familiares y amigos estaban desempleados. Los que trabajaban y les iba relativamente bien, tampoco estaban contentos; soñaban con irse. El triunfador siempre era el que se había ido. El descontento de la gente iba más allá de no tener un buen trabajo, una casa o la posibilidad de vivir bien; todo el país en sí era un caos, y a quién le gusta vivir rodeado de miserias.

Los que dejamos el país leíamos siempre las noticias. Las primeras novedades buenas que se oyeron fueron acerca del terrorismo: Habían arrestado a Abimael Guzmán. De aquel tiempo ya han pasado 20 años e incluso lamentablemente ahora hay toda una generación de peruanos que ya votan y que ni siquiera saben quién fue Abimael Guzmán. Luego se controló la hiperinflación, el tipo de cambio se estabilizo; y la economía poco a poco comenzó a “recuperarse”.

El Perú del 2013 es otro y la imagen que tiene el mundo de nuestro país es también definitivamente otra. Ya no nos miran como inmigrantes tercermundistas ni mucho menos. Somos parte de una economía globalizada.

Hace unos días estuve en el lejano oriente, en Seúl; en mi primer día conocí a un belga que estaba allá por negocios, cuando le dije que era peruano lo primero que me preguntó es que si estaba en Seúl por la exhibición de fotografía de Mario Testino. Le contesté que no, pero me gustó que asociaran nuestro país a la fotografía y al glamour. Luego me dijo que quería hacer negocios con el Perú ya que teníamos un tratado de libre Comercio con Europa. Es decir, no solo asociaba nuestro país con el glamour de Mario Testino, sino también con un país de oportunidades para los negocios.


Hace un mes, también estuve en un viaje de trabajo en Sao Paulo y unos amigos me invitaron a uno de los restaurantes más exclusivos de la ciudad, el Fassano. Entre los invitados había un norteamericano, un sudafricano, un inglés, una polaca y una argentina. En cuanto dije que era peruano, el norteamericano me comentó que había estado en el restaurant Central de Virgilio Martínez, el inglés me hablaba de un restaurant peruano en Londres que lo había cautivado, la polaca me contaba

que viajaría a Lima en tres semanas y que quería ir a Astrid & Gaston, y la argentina me decía que un amigo de ella tenía un restaurant peruano en Buenos Aires. Todos sin excepción asociaban nuestro país a un sentimiento positivo.

Estos días, recorriendo mi página de Facebook, me entero que mi sobrino Antonio de 22 años está en Barcelona, pero de vacaciones, otros amigos están en un safari en Kenia, otro en Sao Paulo, otro en Granada y otro descansando en unos hoteles maravillosos en el Huallaga. Sí, esa región que antes era la cuna de Sendero y del narcotráfico ahora tiene lugares idílicos para descansar y pasear. Antes, los viajes no tenían retorno, las despedidas eran innumerables. Los amigos estaban desparramados por el mundo en una diáspora sin igual en la historia de nuestro país.

Recuerdo haber leído un artículo hace muchos años en el que un periodista norteamericano relataba su asombro porque en el Perú los pobres estaban resignados a vivir en la pobreza, no tenían sueños, no aspiraban a una vida mejor; vivían lo que les había tocado vivir. Eso también ahora es parte del pasado; la movilidad social ya existe en nuestro país.

Es más, una de las fortunas más grandes del Perú nació justamente en una de sus zonas más pobres y más sufridas; los Añaños han creado una multinacional que ha sido capaz de competir de igual a igual con la mismísima Coca Cola. También es rescatable el caso de Aquilino Flores, que llegó de Huancavelica y que de lava carros llegó a crear TopyTop, una de las textiles más importantes del país.

Por supuesto que todavía nos falta mucho. Aún tenemos una economía fuertemente dependiente de los precios de los minerales. El sistema educativo peruano es aún bastante deficiente. Nuestro producto bruto interno per cápita es de solo $11,000 anuales comparado con el de nuestro vecino del Sur que es de $19,000, o el de la golpeada España que es casi el triple ($30,000).

También nos falta más cultura cívica, todavía en muchos aspectos somos mentalmente subdesarrollados. Somos agresivos: agredimos al peatón, tocamos claxon, metemos el auto, no damos el pase…Somos “ordinarios’ tanto el chofer del taxi, el de la combi (que el hecho que aun existan nos recuerda cuanto aún nos falta progresar), como también la mujer miraflorina que maneja un SUV y mete el auto porque está apurada.

Creo que estamos viviendo el despertar de un país. Poco a poco, a no ser que nosotros mismos nos metamos cabe, estamos saliendo del subdesarrollo para vivir en el país próspero, orgulloso e importante que todos merecemos.

4 Responses to “ El país que no reconozco ”

  1. De acuerdo. Han habido ciclos de caidas y subidas en el Peru. Pero las subidas no fueron constantes y persistentes para llegar al desarrollo. Esta vez tenemos otra gran oportunidad de seguir avanzando y depende de nosotros y nuestros dirijentes llegar a la meta y mantenernos. Nuestra economia crece pero nuestra sociedad e instituciones no crecen de igual manera. Veo 2 metas inmediatas. MUERTE A LA CORRUPCCION (Y AQUI LOS POLITICOS TIENEN LA GRAN RESPONSABILIDAD) Y LA OTRA FORTALECER LA EDUCACION. DAR OPORTUNIDAD AL MAS EDUCADO. AQUI USA LA EDUCACION ES PODER Y ES DINERO, POR ESO USA ES EL PRIMER PAIS DEL MUNDO…..ES MAS JUSTO….MUCHOS MEDICOS GANAN MAS QUE LOS CONGRESISTAS….ESO EN PERU NO ES JUSTO

  2. PERUANO REALISTA

    Regresé a Perú luego de 21 años, esperé que se fuera el corrupto Alan García y solo pude soportar 29 días.
    Quise ver qué tanto se había superado mi país y la verdad, creo que estamos lejos de ser un país en vías de desarrollo, como ha estado engañando Alan.
    – Encontré un país que ha quedado totalmente dividido,
    – La gasolina más elevada de la región y del mundo.
    – Una “burbuja” inmobiliaria a punto de explotar.
    – Tremendo caos en el tránsito.
    – Perú en el último nivel de educación, Evaluación PISA.
    – Perú entre los países con peor conexión de internet del mundo.
    – Según el BID, Perú entre países con viviendas de peor calidad en latinoamérica.
    – El más alto índice de personas con tuberculosis del mundo.
    – Incremento de prostitución Infantil y Adulta.
    – Abuso y explotación del menor.
    – Incremento por endeudamiento crediticio del país.
    – Entre los peores países con mala alimentación.
    – Alto índice de robos y asaltos.
    – Increíble aumento de asesinatos por sicarios.
    – Entre los países con mayor corrupción, así lo dejó Alan García.
    Creo que confunden el aumento desordenado de edificios por doquier y sin la calidad respectiva, tal como lo afirma el BID, con progreso, nada más errado.
    Habría que estar ciego y falto de respeto para otros peruanos que están fuera del país, decirles mentiras de la realidad actual del país, solo por el fanatismo que regresen al Perú.

  3. Decir la Verdad no es ser negativo, es el primer paso para salir adelante y avanzar.

    El Perú actualmente está muy distante de llegar a ser del primer mundo o de ser un “país rico”, eso es uno utopía.
    Se ha estado timando al ciudadano peruano con cifras macroeconómicas mal calculadas,por ello lo incomprensible entre las cifras y la realidad que se ve fácilmente cuando usted transita por las calles de Lima y provincias.

    Miren cómo engañó y dejó al país el corrupto expresidente Alan García Pérez, acaso ¿Debemos mantener la venda en nuestros ojos y seguir mintiéndonos a nosotros mismos?

    Seamos justos y nos nos engañemos más y si desea hablar de verdaderas cifras dime dónde y cuándo, para que veas la realidad del Perú.
    Lamentablemente muchos peruanos creen que el Perú es el centro de Lima y algunos edificios que se han construído y por ello ya se cree que estamos cerca a ser un país del primer mundo, pero no es así, se debe aprender a realizar un análisis general amplio.

    ¿Saben acaso que el programa de las Naciones Unidas para el desarrollo, determinó que el Perú es el segundo país más pobre de Sudamérica? Ganándole únicamente a Bolivia e incluso estadísticamente con las desviaciones standards se le considera al mismo nivel.

    ¿Saben acaso que tenemos el precio más alto de gasolina de latinomérica y uno de los más alto del mundo?

    ¿Han investigado acaso que el Perú tiene los más altos índices de tuberculosis del mundo?

    ¿Quizás has revisado que hay escasez de carreteras y medios de comunicación, para poder crear polos de desarrollo?

    ¿Alguna vez han averiguado sobre la escasez de agua que existe en todo el Perú, a tal punto que en la misma capital, Lima, se corta el suministro de agua por varios días a varios distritos a la vez?

    ¿Tal vez han recapacitado sobre la corrupción que dejó Alan García, incluyendo a todos sus “Compañeros funcionarios”?

    ¿Seguramente se olvidan de la corrupción del Poder Judicial, que no garantiza leyes para la inversión
    extranjera?

    ETC…ETC…ETC…

    ¿Entonces debemos olvidarnos de esto y seguir mintiéndonos y diciendo que el Perú está bien?

    No, ya basta de mentir y digamos La Verdad.

  4. Es cierto que ya empieza a notarse el cambio que hoy existe a hace muchos años atrás, sin embargo el crecimiento no se da de igual manera en todo el país. nos falta mas educación y amor a nuestro Peru.

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