Un viaje por el Medio Oriente

Por Javier Justo

Acabo de regresar de un viaje que me llevó a 3 continentes.
Empecé en Perú, luego París y tres días después me dirigí al Medio Oriente, Israel y Jordania, para luego continuar viaje a Dubai en el Golfo Pérsico y finalmente llegar hasta la península ibérica, Madrid, antes de volver al Perú.

El trayecto en términos «macro-económicos» fue muy interesante ya que pase de un país emergente y optimista con una economía en crecimiento, a un continente en crisis, viejo y cansado que no sale de su asombro, pero precioso, con ciudades de postal y con un desarrollo humano digno de copiar.

Luego llegamos a Israel, un país que siempre quise conocer y espero regresar pero cuando haya paz en el Medio Oriente. Desde el ingreso, sientes que el agente de aduanas sospecha de ti y/o te ve como potencial terrorista. Un temor comprensible, pero claro no muy cómodo para el «sospechoso». Tel Aviv no es una ciudad que estéticamente agrade a la vista, quizas la podemos definir como el Miami Beach del Medio Oriente. Dicen que las contrucciones son un poco precarias debido a que tuvieron que construirlas muy rápido para albergar a los miles de judíos que se mudaron de todas partes del mundo para radicar allí. Sin embargo, Jerusalén es preciosa. Una ciudad santa para 3 religiones, donde todas conviven una al lado de la otra, pero sin mirarse.
En la calle te sorprende ver a los soldados, hombres y mujeres, portando una metralleta en la mano, incluso vestidos de civil, pero con su metralleta.
La “religiosidad” en Jerusalén -para un laico puede ser excesiva y para otros mística-, ¿pero qué sucede cuando el judío ortodoxo tiene que convivir con el musulmán y el cristiano fundamentalista a solo cuadras de distancia? Supongo que aprenden a no mirarse. El tema palestino cuya población es musulmana y cristiana, es particular, por lo que tarde o temprano se deberá solucionar. Personalmente, me aflige saber que todo un pueblo, el palestino, que ha vivido cientos de años en esa tierra, no existe más como país.

Por supuesto que el problema es complejo y ambos pueblos tienen mil y un razones para odiarse entre sí, pero para un turista que conoce el conflicto israelí –palestino solo por las noticias, la experiencia de subir a un colectivo donde “no podían subir los israelíes”, y por ende era «solo de palestinos» con controles israelís por supuesto – era incomodo, por decir lo menos.

En Tel Aviv, durante los días que estuve allí, hubo una protesta contra los inmigrantes africanos (negros). Un país que tiene comunidades judías en todo el mundo, y que ha sido víctima de la insania de un dictador que le hizo creer a su país en la superioridad de la raza aria, y por ende de la inferioridad de todas las demás razas y religiones, ahora quiera expulsar a esos negros inmigrantes que han viajado hasta Israel para trabajar.
¿Qué diferencia puede haber entre esos inmigrantes que ahora llegan a Israel y las comunidades de judíos en todo el mundo que en un época llegaron en busca de trabajo y paz a decenas de países en el mundo entero?

Después de unos días en Israel enrumbamos a Jordania. Aquí la mitad de la población es palestina. Jordania es un país con un producto bruto interno que se compara a la mitad del Perú, pero que por alguna razón no vi pobreza, sino más bien un pueblo milenario orgulloso de su pasado, y extremadamente amigable, con monumentos arqueológicos dignos de visitar como Petra.

Amman fue un agradable descubrimiento de un país árabe relativamente laico en donde reciben al visitante con los brazos abiertos y con una gran sonrisa.

Finalmente, el viaje terminó en Dubai, una ciudad–estado que hace 20 años prácticamente no existía, y que hoy es un monumento viviente a lo que puede hacer el dinero en un desierto.
En Dubai, el 85% de la población es extranjera. Los expatriados, las comunidades de europeos, norteamericanos o sudamericanos viven completamente aislados y con un mínimo contacto con los locales. Imagínense un Disney para adultos, los turistas van de edificio a edificio y de hotel a hotel para tomar fotos, en un “display de ostentación”, donde parece que todo está hecho para impresionar. Sin embargo, no deja de sorprendernos la transformación del desierto, -y yo que pensaba que Lima estaba mejorando rápidamente-, pues bien, nuestra capital está cambiando a paso de tortuga, si lo comparamos con ciudades como Dubai.

En el camino de regreso a Lima nos detuvimos un par de días en Madrid, donde fuimos testigo de los lamentos de los taxistas, los vendedores, la gente de la calle y los titulares de los periódicos, todos hablando de la crisis. De pronto, me trasladé mentalmente al Perú de la recesión de los años 80 y 90, a aquellas épocas en las que uno creía que la única manera de salir adelante, era salir del país.

De regreso en nuestro país, nos alegra reencontrarnos con nuestra gente, tan optimista como el nuevo spot de la Marca Perú o la publicidad de un banco que afirma que “El Perú tiene Ganas”, porque si bien es cierto, el Perú es otro, el tráfico, el transporte público y el caos de la ciudad continúan recordándonos de lo mucho que nos falta por cambiar.

3 Responses to “ Un viaje por el Medio Oriente ”

  1. Pedro Villar

    Que estupendo viaje y, los comentarios y comparaciones sumamente apropiados e interesantes. Felicitaciones.

  2. Estimado Javier,

    Que viaje tan espectacular. Estoy pensando en hacer un viaje similar, pero quería saber si es que tuvieron algún tipo de problemas para pasar de un país a otro, ya que tengo entendido hay algunos problemas con los sellos en los pasaportes al momento de ir de Israel a otros paises y viceversa.
    Recomiendas tomar un tour antes del viaje? O uno puede arreglárselas al llegar allá? En todo caso, en cual de estos paises recomendarías tomar un tour y en cual es mejor conocer todo por cuenta propia?

    Muchos saludos,

    Andrés

    • Hola Andres;

      Supuestamente, podrías tener problemas en Dubai si ven en tu pasaporte que tienes un sello israelí, por lo que debes de pedir en el aeropuerto de Tel Aviv que no te sellen el pasaporte. Y sobre tours, en Jordania si necesitas tour. Supongo que en Israel podria ser una buena idea. Nosotros teniamos una amiga que vive alla, por lo que no necesitamos. Suerte y pasala bien.

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