Perú vs Chile

Perú y Chile una relación que madura en compás de espera

Al final de la etapa oral del juicio en el Tribunal Internacional de Justicia de la Haya que decidirá los límites marítimos entre Perú y Chile es sorprendente el clima de tranquilidad que se vive en nuestro país, y probablemente también en el país vecino.

Ante la negativa chilena de discutir y negociar un tratado marítimo, el gobierno de Alan García se vio forzado a someter el caso a la decisión de esta Corte. El gobierno chileno consideró esto como un acto inamistoso y la relación entre Perú y Chile llegó a su punto más álgido en los últimos 30 años. Tan es así que en una ocasión ningún representante del gobierno peruano asistió a una recepción por O’Higgins convocada en la embajada chilena en Lima.

Afortunadamente, el transcurrir del tiempo y los cambios de gobiernos pusieron en su real dimensión lo que estaba sucediendo: Perú y Chile tenían puntos de vista divergentes sobre si había o no un tratado de límites marítimos, razón por la cual se recurrió a la Corte de la Haya para que ésta emita su veredicto.

Más allá de si el resultado es favorable para uno u otro país, creo que éste es el momento perfecto para este veredicto. El crecimiento económico del Perú ha hecho que nuestro país se convierta en una historia de éxito en la región, como también lo es Chile. Ambos países están en franco crecimiento, Perú en un 6% este año y Chile en un 5%. Nuestras economías están integradas debido a las inversiones bilaterales existentes. En este contexto, las inversiones peruanas en Chile ascienden a US $7 mil millones de dólares, cuando hace unos años ni existían, mientras que las inversiones chilenas en el Perú bordean los US $11 mil millones de dólares o 4 veces más que al inicio del “conflicto”.

En nuestro país, las empresas chilenas siguen expandiéndose en un mercado con mucho mayor potencial del que tienen en casa, no solo porque tenemos el doble de población, sino también porque nuestro mercado es menos competitivo, está menos desarrollado, y por lo tanto hay una mayor capacidad de crecimiento.

Parecería que la integración económica entre Perú y Chile ha logrado que este conflicto se encapsule en lo que realmente es: “un desacuerdo entre dos países que recurren a un organismo internacional para que sin apasionamiento ni presiones políticas externas decida establecer los límites marítimos en nuestras fronteras”. De otro lado, estoy convencido de que, sea cual sea el resultado o “gane quien gane”, tendremos que acatar no solo el fallo de la Corte, sino también continuar con una agenda de integración y desarrollo basada en el respeto mutuo, algo que sin duda beneficiará a ambos pueblos.

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