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El país que no reconozco

Escrito por:  Javier Justo

El Perú del 2013 es otro país; por supuesto que más de una veintena de años es mucho tiempo en este mundo de cambios rápidos. Hace 25 años, el Perú era una república bananera gracias a la irresponsabilidad de un presidente que nos llevó al borde del abismo.

En esa época, el sueño del peruano, pobre o rico, era dejar el país y radicarse en USA, España, Italia o donde sea que tuviera algún familiar o conocido. El Perú era el país de la hiperinflación, de las bombas, del terror sembrado por Sendero, de la escasez de alimentos, de la especulación, del control del cambio.

El Perú de aquel entonces era un país disfuncional. En aquellos tiempos llegábamos por miles a USA. Nuestro país era asociado a violencia y pobreza. Nuestro ego y nuestra identidad sufrían de baja autoestima.

Éramos pobres y subdesarrollados. Ser peruano no podía asociarse a nada positivo. Era como decir ahora que somos de Siria, de Zimbawe o quizás de Venezuela. Nuestros amigos sentían nuestro dolor, nos decían: ”Qué pena lo que está pasando en tu país”. Los no tan amigos, nos miraban como inmigrantes tercermundistas.

Cuando regresábamos de visita, nuestros familiares y amigos estaban desempleados. Los que trabajaban y les iba relativamente bien, tampoco estaban contentos; soñaban con irse. El triunfador siempre era el que se había ido. El descontento de la gente iba más allá de no tener un buen trabajo, una casa o la posibilidad de vivir bien; todo el país en sí era un caos, y a quién le gusta vivir rodeado de miserias.

Los que dejamos el país leíamos siempre las noticias. Las primeras novedades buenas que se oyeron fueron acerca del terrorismo: Habían arrestado a Abimael Guzmán. De aquel tiempo ya han pasado 20 años e incluso lamentablemente ahora hay toda una generación de peruanos que ya votan y que ni siquiera saben quién fue Abimael Guzmán. Luego se controló la hiperinflación, el tipo de cambio se estabilizo; y la economía poco a poco comenzó a “recuperarse”.

El Perú del 2013 es otro y la imagen que tiene el mundo de nuestro país es también definitivamente otra. Ya no nos miran como inmigrantes tercermundistas ni mucho menos. Somos parte de una economía globalizada.

Hace unos días estuve en el lejano oriente, en Seúl; en mi primer día conocí a un belga que estaba allá por negocios, cuando le dije que era peruano lo primero que me preguntó es que si estaba en Seúl por la exhibición de fotografía de Mario Testino. Le contesté que no, pero me gustó que asociaran nuestro país a la fotografía y al glamour. Luego me dijo que quería hacer negocios con el Perú ya que teníamos un tratado de libre Comercio con Europa. Es decir, no solo asociaba nuestro país con el glamour de Mario Testino, sino también con un país de oportunidades para los negocios.


Hace un mes, también estuve en un viaje de trabajo en Sao Paulo y unos amigos me invitaron a uno de los restaurantes más exclusivos de la ciudad, el Fassano. Entre los invitados había un norteamericano, un sudafricano, un inglés, una polaca y una argentina. En cuanto dije que era peruano, el norteamericano me comentó que había estado en el restaurant Central de Virgilio Martínez, el inglés me hablaba de un restaurant peruano en Londres que lo había cautivado, la polaca me contaba

que viajaría a Lima en tres semanas y que quería ir a Astrid & Gaston, y la argentina me decía que un amigo de ella tenía un restaurant peruano en Buenos Aires. Todos sin excepción asociaban nuestro país a un sentimiento positivo.

Estos días, recorriendo mi página de Facebook, me entero que mi sobrino Antonio de 22 años está en Barcelona, pero de vacaciones, otros amigos están en un safari en Kenia, otro en Sao Paulo, otro en Granada y otro descansando en unos hoteles maravillosos en el Huallaga. Sí, esa región que antes era la cuna de Sendero y del narcotráfico ahora tiene lugares idílicos para descansar y pasear. Antes, los viajes no tenían retorno, las despedidas eran innumerables. Los amigos estaban desparramados por el mundo en una diáspora sin igual en la historia de nuestro país.

Recuerdo haber leído un artículo hace muchos años en el que un periodista norteamericano relataba su asombro porque en el Perú los pobres estaban resignados a vivir en la pobreza, no tenían sueños, no aspiraban a una vida mejor; vivían lo que les había tocado vivir. Eso también ahora es parte del pasado; la movilidad social ya existe en nuestro país.

Es más, una de las fortunas más grandes del Perú nació justamente en una de sus zonas más pobres y más sufridas; los Añaños han creado una multinacional que ha sido capaz de competir de igual a igual con la mismísima Coca Cola. También es rescatable el caso de Aquilino Flores, que llegó de Huancavelica y que de lava carros llegó a crear TopyTop, una de las textiles más importantes del país.

Por supuesto que todavía nos falta mucho. Aún tenemos una economía fuertemente dependiente de los precios de los minerales. El sistema educativo peruano es aún bastante deficiente. Nuestro producto bruto interno per cápita es de solo $11,000 anuales comparado con el de nuestro vecino del Sur que es de $19,000, o el de la golpeada España que es casi el triple ($30,000).

También nos falta más cultura cívica, todavía en muchos aspectos somos mentalmente subdesarrollados. Somos agresivos: agredimos al peatón, tocamos claxon, metemos el auto, no damos el pase…Somos “ordinarios’ tanto el chofer del taxi, el de la combi (que el hecho que aun existan nos recuerda cuanto aún nos falta progresar), como también la mujer miraflorina que maneja un SUV y mete el auto porque está apurada.

Creo que estamos viviendo el despertar de un país. Poco a poco, a no ser que nosotros mismos nos metamos cabe, estamos saliendo del subdesarrollo para vivir en el país próspero, orgulloso e importante que todos merecemos.

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Una nueva página de hoteles de Lujo en Perú

Una nueva página de hoteles de Lujo
Justonline, la empresa dueña del “ClubdePeruanos.com”, acaba de lanzar un nuevo producto que se enfocará en los hoteles de lujo en el Perú.

Boutiquehotels.pe se concentra en los hoteles de lujo, pero no en cualquiera, sino en los que de una u otra manera, sea por diseño o por servicio, se diferencian de los típicos hoteles de cadena. Muchos de estos hoteles pueden tener menos de 10 habitaciones, en tanto que otros pueden ser mucho más grandes, y en esta nueva página descubrirán por qué nos han gustado.

En la última década, el turismo en el Perú ha despegado de una manera exponencial. Por ejemplo, en los noventa no llegaban a nuestro país más de 200,000 turistas por año. Los hoteles, por lo general, estaban dirigidos a los mochileros aventureros y había uno que otro dirigido a los pocos hombres de negocio que llegaban a la ciudad. Luego, cuando se pacificó el país, el turismo comenzó a crecer a paso lento hasta que a comienzos del nuevo siglo se llevaron a cabo auténticos esfuerzos para promover al Perú como destino turístico.

Hoy en día, más de dos millones de turistas nos visitan al año. Así por ejemplo, en la ruta Lima – Cusco, hay varios vuelos de LAN y TACA, entre otras líneas locales, que viajan a toda hora a nuestro principal destino turístico.

Los turistas se pasean por Miraflores en grandes grupos, y lo mejor es que ya no se les ve agarrando su cámara o sospechando de todo aquel que pasa a su lado con miedo de que le arranquen la cartera. Caminan tranquilos, son parte de nuestra ciudad. No nos llaman la atención. No volteamos al escuchar otros acentos porque hay tantos que resulta normal.

Por si fuera poco, los hoteles cinco estrellas abundan e incluso se rumorea que el Four Seasons y el Ritz Carlton serán los próximos hoteles de lujo que abrirán sus puertas en la ciudad. Además, hay periodos de 100% de ocupación, como cuando fuimos sede del Dakar el mes de enero pasado, y el turista no sólo viene de USA o Europa, sino que hay un fuerte movimiento de negocios entre los países de la región. Es más, el Perú ya ha sobrepasado a Argentina como el principal destino turístico de los chilenos, por ejemplo.

Y en medio de la transformación de la industria turística hay un mercado de personas que buscan un turismo de lujo, a las que les gusta hospedarse en los llamados hoteles “boutique” o también hoteles que se esmeran en los detalles y en el servicio personalizado. Es decir, hoteles “hips”, “lujosos” o no tan lujosos, pero definitivamente especiales. Son hoteles apasionados y obsesionados con el “diseño”, donde cada pieza de la habitación es una obra exquisita.

Entonces, si tienen un amigo que esté próximo a visitar el Perú, y que sepan que le gusta la buena vida, recomiéndenle Boutiquehotels.pe, la más completa guía de hoteles únicos y exclusivos del país, el sitio web con el que «Club de Peruanos» está poniendo su granito de arena al desarrollo del turismo en el Perú. Sean todos bienvenidos!!

Cambio de la Bandera
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El Perú está de Fiesta.

El 28 y 29 de julio es el mes de las Fiestas Patrias en Perú, que este año celebrará 191 años de Independencia, pero por si algunos no lo saben, además de este peruanísimo mes se han ido sumando al calendario otras fechas dignas de destacar lo más representativo de nuestra gastronomía, y es que a todas luces son un motivo más para afirmar nuestra peruanidad.

Día del Cebiche
El cebiche tiene su día. Sí desde hace dos años, nuestro plato de bandera reúne a todos alrededor de una buena mesa para degustarlo como uno lo prefiera, que si de corvina o del mejor pesado, mixto con mariscos, lo cierto es que agregando cebolla, ají y jugo de limón, ¡Qué viva la tradición!

Día del Pollo a la Brasa
Desde hace cinco años, el tercer domingo de julio, los peruanos se rinden ante el Pollo a la Brasa, que ya en el año 2004 fue declarado como “especialidad culinaria peruana” por el entonces Instituto Nacional de Cultura (INC), y que este año ha llevado a miles y miles de familias, desde muy temprano por la mañana, a colmar las pollerías para llevarse uno bien doradito acompañado con sus papas amarillas fritas y así gozar de un día en familia.

Día del Pisco, Pisco Sour y más…
Desde 1999, el cuarto domingo de julio se celebra el Día del Pisco en el Perú. Una bebida aguardiente destilada de la uva peruana que por su aroma y calidad despierta la codicia de algunos países. Pero como dicen muchos, la copia es el mejor halago, hoy nos copian los chilenos, los argentinos y ahora hasta los norteamericanos, quienes acaban de lanzar su propio «pisco».

Valgan verdades, tal vez nos dormimos con aquello de la «denominación de origen», pero a esta alturas nada mejor que celebrar con nuestra bebida nacional. Y por si fuera poco, festejemos a lo grande porque el Pisco Sour también tiene su fiesta, todos los primeros sábados del mes de febrero, donde podremos disfrutar también de los sours más refrescantes hechos a base de maracuyá, camu-camu, coca y algarrobina, entre otras exquisitas variedades. Pero como un día parece poco, en el mismo mes, el Chilcano se toma toda una semana para deleitarnos con un sinfín de creativas propuestas, desde el tradicional chilcano de pisco hasta el chilcano de café, coco, masato, ruda, kion, uvachado, ají, hierbabuena, chicha morada, ciruela, mamey, guayaba, carambola, mora, tamarindo, canela y otros más.
Eso sí, recuerden beber con moderación. Y, si toman, no manejen.

Día del Amigo con Derechos

No sabemos cuándo ni quién instituyó esta fecha o si es una broma de Facebook, pero la semana pasada en la ciudad de Lima, la radio y las redes sociales hablaban de esto, y es que supongo que después de tanto pisco, pollo y cebiche, algunos se sintieron con derecho a ser “amigo con derechos”.

Dedicada a los que están lejos, ésta fue una amena síntesis de nuestras nuevas celebraciones gastronómicas, el Perú está de fiesta, esto y más es el Perú.

Jiron de La Union
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¿Qué tan caro está Lima?

Desde el Hotel Bolivar
Lima está cada vez más caro, pero ¿qué tan caro?

Para nosotros, que vivimos en USA, bastante más. Esto se debe a que la inflación acumulada en Perú fue de 35% en 10 años (similar a la de Estados Unidos) – pero el dólar se ha debilitado y el tipo de cambio ha variado de s/3.50 a s/.2.68 por US$ 1 dólar.

Aceptémoslo: a nuestro pesar, el dólar es cada vez más barato, sobre todo, para los que mandamos dinero a nuestros seres queridos o para los que viajamos a Perú a visitar a nuestros familiares. Una impotencia que se acentúa al ser testigos de cómo con nuestros “alicaídos” dólares, podemos comprar menos productos y menos soles.

Aquí un cuadro para nuestros lectores numéricos, donde se toma como ejemplo un hipotético almuerzo en un buen restaurante peruano cuyo precio, para dos personas, era de s/.100 en el años 2000 –o el equivalente a US$ 30.00–. Ahora comer exactamente lo mismo, en ese mismo restaurante, cuesta s/. 135 soles que equivalen a US$ 50.24 o 66% de lo que costaba hace 10 años. ¿Bastante no?
Sin embargo, como dirían mis tías de Barranco, después de un viajecito al Perú, lo bailado y lo cantado no te lo quita nadie.

@Club: s/.135.66 soles / 2.7 = US$ 50.24

El Valle Sagrado - Urubamba
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Inversiones Sagradas

No cabe duda que el turismo está transformando nuestro país. Y si bien es cierto que los inversionistas estarán cautelosos por las elecciones, las oportunidades en nuestro país están en todos lados.

Uno de estas oportunidades es el Valle Sagrado, que comprende varias ciudades entre Pisaq y Ollantaytambo, a lo largo del río Vilcanota. El Valle esta ubicado a sólo 2,900 metros sobre el nivel del mar; es decir, 500 metros menos que el Cusco, por lo que muchos turistas a quienes les afecta el mal de altura prefieren hospedarse allí antes de ir a la capital del Imperio. Es más, algunos incluso hasta se pasan por alto el Cusco ya que su intención es sólo ver Machu Picchu. En los 50 kilómetros que separan Pisaq y Ollantaytambo se han instalado decenas de hoteles de lujo como el Aranwa, El Tambo del Inka del Libertador, el Río Sagrado del Orient Express, el Casa Andina Private Collection, etc. Además de varios hoteles-boutique.

Este boom turístico no sólo ha transformado el área, sino también ha incrementado la demanda por los terrenos, lo que ha disparado el precio del metro cuadrado de 10 dólares a 50 o 60 dólares. Es más, la futura construcción del aeropuerto de Chincheros −a sólo 30 minutos de Urubamba− probablemente convierta al valle de Urubamba en un pujante centro turístico, ya que se prevee que un alto porcentaje de turistas opten por quedarse en el valle, en lugar de la metrópoli inca, para evitar el soroche.

Pero, ¿ahora con la incertidumbre electoral, es bueno invertir allá? Depende de ti. Por ejemplo, los pocos que se aventuraron en invertir en el 2006 durante las semanas que estabamos con la disyuntiva de elegir entre Ollanta Humala y Alan Garcia han visto que sus propiedades se han apreciado significativamente. Ellos se la jugaron, y ellos ganaron.

Centro de Lima - Plaza San Martin
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Lima la (ex)Horrible

Lima, no deja de sorprenderme. Mi asombro es tal, que a veces me siento repetitivo comparando la ciudad que dejé con la ciudad que ahora redescubro.
No me imagino cómo será el shock para los miles de peruanos que no han visitado nuestra ciudad en muchos años; sobretodo para aquellos que nos fuimos del Perú en la década del 90 o a principios de este milenio, cuando aún se vivían los rezagos de la peor crisis económica de nuestra historia republicana.

Acabo de regresar de una “excursión” por el centro de Lima. El Centro, para muchos limeños de barrios tradicionales era un lugar lejano y nada atractivo que si se podía, se evitaba. Tráfico endemoniado, calles sucias e incluso, en una época, tierra de nadie invadida por miles de ambulantes; que nos dejaron una ciudad tan maltratada que pocos pensaron que algún día podría renacer.
Prácticamente todos se habían escapado en estampida en busca de lugares más “céntricos”. La mayoría de empresas que antes tenían su sede en el centro, se mudaron a San Isidro y Miraflores; y así, la “Ciudad de los Reyes” o “La Perla del Pacífico”, era sólo un eslogan digno de agencia de turísmo, pero con una realidad más cercana al título de Salazar Bondy, que la describía, sin maquillaje ni contemplación, como “Lima, la Horrible”.

Pues bien, Lima, ya no está horrible. Primero que todo, el Metropolitano -servicio muy similar a los Ikarus de los 70 pero que se extiende hasta Chorrillos en el Sur y hasta el Naranjal en Lima Norte, sí funciona. Todo un trayecto de punta a punta que antes te tomaría 2 horas y media, en sólo una hora y 15 minutos.
A diferencia del Ikarus, el Metropolitano cuenta con una vía de uso exclusivo para este medio en todo su recorrido. Los paraderos son inmaculados, y se paga con una tarjeta que se recarga. Los empleados del Metropolitano, se encargan además de educar a nuestros queridos aún poco cívicos limeños. “Esperen a que bajen para que comiencen a subir”, “Esperen detrás de la línea amarilla”; o “Los asientos rojos son para señoras de edad, mujeres embarazadas o incapacitados”; explican una y otra vez. Y las personas respetan. Es que, definitivamente, el limeño está harto de la improvisación, quiere una ciudad más humana, más sensible, más organizada, más querida.

En octubre, y después de muchos años, participe en las elecciones municipales en mi ciudad. Realmente no sé cuáles son los temas que preocupaban a los limeños hace 4, 8, 12 ó 16 años. Lo que sí sé, es que el bienestar económico de nuestro país ha hecho que los limeños comiencen a exigir. Exigen una ciudad segura, exigen un transporte público seguro, exigen una ciudad sin contaminación ambiental ni sonora. Exigen más áreas verdes y más lugares de esparcimiento.
Esperemos pues, que la próxima alcaldesa, como también los 41 alcaldes distritales de la ciudad, trabajen en equipo y conviertan a nuestra Lima en la ciudad que amamos y que orgullosos mostramos.

Iglesia del Hotel Aranwa
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Lujo en el Valle

foto: Javier GamarraEl valle sagrado de los Incas, es uno de esos lugares que miles de peruanos visitan por su paisaje, clima benigno y excelente infraestructura hotelera. Es un punto de partida para miles de turistas camino a Machu Picchu, como también para otros miles que prefieren quedarse primero en Urubamba, para evitar los efectos del mal de altura si llegan directamente al Cusco; de esta manera, se aclimatan en el valle que se encuentra a 2,200 metros sobre el nivel del mar, u 800 metros por debajo de Cusco.

Y si bien el pueblito de Urubamba en sí, no ofrece mucho, son los hoteles en todo el valle, los que brindan diversas actividades con el fin de entretener a los huéspedes, ya sea si buscan un turismo de aventura, o si sólo desean descansar, antes o después de visitar Machu Picchu. Sin embargo, en los alrededores, sí hay ciudades que valen la pena visitar, como Pisaq, Chincheros, Ollantaytambo, o las salineras de Maras; todo a minutos de distancia.

Uno de los últimos hoteles que se ha inaugurado este año, es el Tambo del Inka del Libertador; resort de 5 estrellas que es el último proyecto hotelero del poderoso grupo Brescia – que pareciera que cada año compite con sí mismo para inaugurar un hotel mejor que el otro. El 2009 fue el Libertador Paracas, el 2010 es el Tambo del Inka del Valle Sagrado y el 2011 será el Westin Libertador, en el edificio más alto de Lima, ubicado en la avenida Javier Prado en San Isidro, a pocos metros de la Vía Expresa.

El Tambo del Inka, -considerado como uno de los mejores establecimientos en los andes peruanos, rodeado de nevados y valles aledaños- cuenta con 128 habitaciones en más de 118,000 mts2; pero como sólo nos quedamos una noche, y ya nos estábamos hospedando en el Aranwa Sacred Valley Hotel & Wellness, sólo pudimos visitar el restaurante del hotel y disfrutar de su excelente comida, en un amplio ambiente de 300 mts2, con unos ventanales hasta el techo de probablemente 10 metros de altura y con una espectacular vista al imponente valle sagrado.
La comida: de primera; con combinaciones e insumos de la región, como pachamancas, e incluso cuy, alpaca y otras delicias locales. Luego de un almuerzo propio de emperadores incas, nos trasladamos al Aranwa Sacred Valley Hotel & Wellness, a 15 minutos de distancia. Este hotel, spa y resort también de capitales peruanos, tiene una infraestructura de primera, e incluso cuenta con un cine, un orquidiario, un museo y un tentador spa; dentro de sus instalaciones. La arquitectura de las habitaciones, simula un pequeño pueblito serrano, pero con todas las comodidades de un mundo de lujo.

En el spa, no pudimos disfrutar ni los masajes, ni ninguno de los servicios que ofrecen; porque definitivamente, no eran para un presupuesto austero como con el que viajábamos; ya que unas horitas de engreimiento, podían costarnos hasta US$ 500 para dos; así que, no nos quedó más que declinar para el bien de nuestros bolsillos. Sin embargo, sí compramos diferentes aromas naturales que vendía la boutique del spa.
Y si bien no pudimos disfrutar de una de sus “expertise”, como es el de engreírnos en el spa más grande del Perú; quedamos maravillados de la infraestructura del hotel, la decoración de sus cuartos y los diferentes “amenities”. Sin embargo, la comida del restaurante nos defraudó algo, aunque se lo pasamos por alto por la belleza del lugar.
El Aranwa Sacred Valley Hotel & Wellness y el Tambo del Inka Libertador, son pues dos hoteles más que nos faltaba conocer, ya que anteriormente nos habíamos alojado en el Rio Sagrado de Orient Express y Casa Andina Private Collection. Y aunque parezca mentira, todavía quedan varios hoteles más, dignos de visitar y que también ofrecen al turista, lujo y confort en el místico Valle Sagrado.

Escrito por Javier Gamarra
Editado por Lua Garma

Tacna vs Arica
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Tacna vs Arica

Muchos de nosotros hemos crecido con los relatos de la diferencia que existía cuando se cruzaba la frontera entre Tacna y Arica; incluso, había quienes opinaban que pese a los escasos 36 Km que separan ambas ciudades, resultaban tan diferentes como lo puede ser, en esta parte del mundo, San Diego de Tijuana.

Recorrimos la autopista que une la árida costa del sur peruano y el norte chileno; y lo primero que nos sorprendió, fue lo rápido que cruzamos la frontera.
Afortunadamente, el tráfico, era hacia el sentido opuesto del que íbamos; es decir, habían cientos de autos chilenos, formando largas colas en el control fronterizo para entrar al Perú el fin de semana, con el objetivo de ir a comer rico, visitar al odontólogo, al oculista o al médico en general; incluso, ir al Hospital de la Solidaridad para atenderse, pagando una fracción de lo que les costaría en Chile.

Por otro lado, ese día éramos muy pocos los que viajamos de Perú a Chile; en nuestro minivan de limeños explorando el vecino país del sur, había uno que otro turista. Ya en Arica, pudimos ver que si bien no es una ciudad bonita, sí es más ordenada que Tacna. Al caminar por el centro de la ciudad, nos sorprendió el poco comercio que existía: eran las 3 de la tarde de un día sábado, y sin embargo, habían muchas tiendas cerradas. (Será que cierran para la siesta).

Pero, aunque Arica es una ciudad más ordenada y con construcciones más modernas; Tacna es más dinámica y pujante. Arica, es una de las pocas ciudades chilenas cuya población se está reduciendo. Actualmente, es una ciudad de 170,000 habitantes versus los 300,000 que tiene Tacna; y no sólo eso, sino que mientras que en un fin de semana los negocios en Tacna están repletos; Arica parece más bien un pueblo abandonado; o tal vez, es una somnolienta ciudad en la que parecería que todos sus habitantes están durmiendo la siesta o se han ido de compras a Tacna.

La rivalidad entre ambas ciudades pareciera no existir; es más, los tacneños dicen que Tacna y Arica, son ciudades hermanas que de una u otra manera se han apoyado económicamente. Por ejemplo, en el fin de semana en el que el vecino país del sur celebraba su bicentenario, cerca de 6,000 chilenos decidieron celebrarlo comiendo rico en Tacna, yendo de compras a nuestro país, o incluso visitando al médico.

Si continuamos a estos ritmos, se proyecta que en el 2020, Tacna será una ciudad de cerca de 400,000 habitantes; mientras que Arica, no llegará a los 200,000. Además, la ciudad heroica, es una de las ciudades con menores índices de pobreza en el Perú. De otra parte, la prensa chilena ya menciona con preocupación, el abandono en que se encuentra su ciudad. La juventud Ariqueña prefiere emigrar al sur; que quedarse a radicar en la ciudad de sus padres.
Aquí al menos, la carrera por el desarrollo entre nuestros pueblos, definitivamente, la está ganando Tacna.

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Elecciones 2011: ¿Un paso al frente?

La economía peruana sigue mejorando. Esto es una realidad. Pero, ¿Está creciendo lo suficiente como para llegar al desarrollo en esta vida? Veamos como avanzamos:
En 1990, entre todos los países que limitan con el Perú; es decir, entre Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y el nuestro; éste, con un PBI per cápita de US$ 3,240 ajustado por el índice del poder adquisitivo, era el penúltimo país más pobre. Bolivia, nos salvaba de ser el colero, ya que todos los otros países limítrofes nos superaban: Brasil ($5,300), Chile (US$ 4,800), Colombia (US$4,300) y Ecuador (US$3,800).
Diez años después, los números cambiaron en algo; y al menos, con un PBI per cápita peruano de US$ 5,000, ya superábamos a Ecuador (US$ 4,800); aunque seguíamos por debajo de Chile (US$9,500), Brasil (US$ 7,200) y Colombia (US$ 5,900).
En esta última década, hemos seguido avanzando; y hoy en día, con US$ 9,300 de PBI per cápita (PPP) estamos igualando a Colombia, y sólo nos superan Chile (US$15,000) y Brasil (US$ 11,300).
El fuerte crecimiento que ha experimentado nuestra economía, no es un hecho aislado. Lo mismo está sucediendo en un sin número de países grandes y pequeños, como también lo han experimentado en décadas pasadas, otros que actualmente ya son desarrollados.
Por ejemplo, la economía española empezó su transformación en mediados de la década del 70. Unos años antes, los españoles buscaban oportunidades de trabajo en Suiza, Alemania, Bélgica y tantos otros países europeos que tenían un mejor nivel de vida. Ahora, son receptores de inmigrantes, aunque la crisis económica reciente y el desempleo del 20% que azota dicho país, ha comenzado a disminuir el flujo de nuevos inmigrantes.
En Asia, Corea pasó del tercer mundo al primero en menos de 20 años. Es más, en la primera mitad de los 80, Corea era más pobre que el Perú, con un PBI per cápita de US$ 2,300, versus los US$ 3,000 peruanos. Ahora el PBI per cápita coreano bordea los US$ 30,000, similar al de España o Italia, por ejemplo.
Estos años, a diferencia de hace unos años, en el Perú ya se habla con cierto optimismo de lograr el desarrollo. Y si bien, aún la tarea es enorme, -como lo fue en Corea o España, por dar sólo dos ejemplos- hay optimismo si logramos vencer algunos de los obstáculos y amenazas que aún persisten; como por ejemplo, la corrupción, tanto en el Gobierno como en el poder judicial, la inseguridad ciudadana, el bajo nivel de la educación pública y el narcotráfico.
Ya faltan menos de 5 meses para las próximas elecciones presidenciales y por lo que podemos deducir, los primeros dos puestos se los disputarán 5 potenciales candidatos como Meche Araoz (ex ministra de Economía), Luis Castañeda (hasta hace poco alcalde de Lima); Alejandro Toledo (ex presidente del Perú, del 2001-2006), Keiko Fujimori (hija del ex presidente Alberto Fujimori) y Ollanta Humala (ex candidato a la presidencia y simpatizante del presidente de Venezuela, Hugo Chávez).
Esperemos pues, que esta vez- los peruanos no tengamos que elegir el mal menor, sino por el contrario, al mejor candidato. La democracia en el Perú aún es incipiente, y cada vez exigimos más de nuestros representantes. No caigamos en la desidia de conformarnos con la mediocridad. Involucrémonos en la política, ya que el progreso del Perú depende de todos nosotros.

Escrito por: Javier Justo
Editado por: Lua Garma

PD: Datos económicos: FMI (http://www.imf.org/external/datamapper/index.php)
Datos de PBI per capita son ajustados en base al poder adquisitivo.